La XXIII Reunión de Insuficiencia Cardíaca y Fibrilación Auricular de la Sociedad Española de Medicina Interna ha reunido a más de 250 médicos internistas. Uno de los temas de análisis fueron los pacientes con insuficiencia cardíaca descompensada. A este respecto se pronunciaba María Dolores Martín Escalante, tesorera y miembro de la Junta Directiva de SEMI. Según la misma, hasta 1 de cada 3 altas hospitalarias de Medicina Interna (33 por ciento) es de un paciente con insuficiencia cardíaca descompensada. Asimismo, apunto a que si hablamos de fibrilación auricular esta cifra aumenta al 45 por ciento.

En esta línea, el presidente de la SEMI, Jesús Díez Manglano, destacó que el perfil de los pacientes con insuficiencia cardíaca también era muy concreto. No obstante, el primer estudio del grupo de trabajo (SEMI-IC) mostró que los pacientes con insuficiencia cardíaca de Medicina Interna eran diferentes a los de Cardiología. Así, eran “más mayores, con más frecuencia mujeres, con más comorbilidades, y con fracción de eyección preservada en mayor medida». El presidente de la SEMI hizo también mención a que el Registro RICA I, con más de 7.000 pacientes (5.000 válidos) y 20 artículos en revistas de impacto internacionales, “posicionó a los internistas españoles en la órbita de la insuficiencia cardíaca”.

Estudios sobre insuficiencia cardíaca descompensada

Aportando más información sobre las últimas investigaciones en insuficiencia cardiaca, estos eran de hecho dos de los estudios más destacados. A los mismos se les sumaban otros como el PREFER e IVOFER, sobre hierro e insuficiencia cardíaca. También PROFUND-IC, sobre pronóstico del paciente pluripatológico con IC o ALCALOTIC, sobre la importancia de la alcalosis metabólica en la IC. Por último, destacaban PREVAMIC y REGAMIC, en relación a la Amiloidosis y su prevalencia. Asimismo, en esta cita se presentó el nuevo registro RICA 2 (que actualiza el primerio ya desarrollado).

Sobre este último, Joan Carles Trullàs añadió que se han actualizado sus criterios de inclusión (edad, diagnóstico, fase de descompensación o estable, etc.). Asimismo, indicó que se incluirán “tanto pacientes de novo como crónicos descompensados”. En palabras de Trullás, con la actualización del registro: “seguimos una línea continuista, pero lo mejoramos mucho. Hablar de nutrición, congestión o fragilidad son aspectos muy novedosos. En la insuficiencia cardiaca con lo que teníamos hasta el momento no tomábamos en cuenta estas variables. Se trata de la versión 2.0, con el mismo enfoque pero con una ampliación del punto de mira”.