Especialistas en Cardiología, Medicina Interna y Atención Primaria, así como representantes de la Administración y de los pacientes, han hablado de las principales novedades en el abordaje de la insuficiencia cardiaca (IC) durante un encuentro organizado por Europa Press, en colaboración con Novartis. “La desconexión entre niveles asistenciales” es uno de los principales retos a los que se enfrenta el sistema sanitario ante esta patología que afecta a cerca del dos por ciento de la población mayor de 45 años y al diez por ciento de los mayores de 75 años. Así lo ha indicado José Ramón González Juanatey, expresidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela.

También han intervenido en este encuentro Pilar Aparicio, directora general de Salud Pública, Calidad e Innovación del Ministerio de Sanidad; Álvaro González Franco, director de la Unidad de Gestión Clínica de Medicina Interna del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). María Isabel Egocheaga Cabello, médico de Familia en el Centro Sanitario de Isla de Oza de Madrid. Maite San Saturnino, presidenta de la asociación de pacientes Cardioalianza, y Marta Moreno, responsable de Relaciones Institucionales del Grupo Novartis.

La desconexión en insuficiencia cardiaca

La falta de coordinación “es el auténtico talón de Aquiles de la insuficiencia cardiaca”, ha comentado González Juanatey. “Estamos desconectados entre niveles asistenciales en una patología en la que tiene que haber una conexión eficaz para atender al paciente. La forma de conseguirlo es crear un radar asistencial en el ámbito ambulatorio”, ha comentado el especialista en Cardiología. También ha indicado que la IC es el primer motivo de ingreso hospitalario en los mayores de 65 años, con una tasa de reingreso cercana al 15 por ciento. En consecuencia, es un destacado motivo de gasto sanitario debido al alto índice de hospitalización.

“Necesitamos una visión global, fundamentalmente ambulatoria y más focalizada en la Enfermería Comunitaria”, ha comentado el cardiólogo durante su intervención. González Juanatey ha apostado por el papel de la Enfermería como “núcleo central de una red” de atención a la IC, sobre todo en el ámbito ambulatorio. En concreto, ha resaltado el papel de la enfermera comunitaria especializada en atención cardiaca, en colaboración con los especialistas de Atención Primaria. “Este trabajo en equipo puede ayudar a prevenir las descompensaciones en los pacientes con insuficiencia cardiaca”, ha señalado.

González Juanatey ha hablado también de la concienciación en IC, muy diferente a la que ya existe con el ictus o el infarto, por ejemplo. “La IC es la gran abandonada de las enfermedades crónicas”, ha dicho en referencia al desconocimiento que tiene la población de los factores de riesgo, los síntomas y las consecuencias de esta patología.

Comorbilidad en insuficiencia cardiaca

Por su parte, Pilar Aparicio ha hablado del borrador de la Estrategia en Salud Cardiovascular del Sistema Nacional de Salud (SNS), entregado en julio a las comunidades autónomas. Respecto a la IC, se ha referido a la comorbilidad y a la necesidad de realizar “un abordaje multidisciplinar”. Esta patología afecta especialmente a la calidad de vida de los pacientes, por lo que desde el Ministerio se ha hecho “un especial hincapié en la prevención de los factores de riesgo y la promoción de hábitos saludables”.

Educación sanitaria

En la misma línea se ha manifestado Álvaro González Franco, director de la Unidad de Gestión Clínica de Medicina Interna del HUCA. “Este especialista ha hablado de los beneficios de la coordinación durante la estancia del paciente en el hospital. “Debemos aprovechar la hospitalización del paciente para optimizar el tratamiento y proporcionarle educación sanitaria antes de darle de alta”, ha dicho.

Un aliado en esta labor ha sido el desarrollo de las nuevas tecnologías, como ha señalado González Franco. “La telemedicina puede ayudarnos a reducir las hospitalizaciones”. En este sentido es imprescindible la coordinación con el médico de Atención Primaria y la Enfermería en un “proceso integral”.

La voz de los pacientes ha estado representada por Maite San Saturnino, presidenta de Cardioalianza. En su intervención, se ha sumado a las reclamaciones de “más coordinación” en la asistencia al paciente con IC. Desde Atención Primaria, con el apoyo de Enfermería, es posible evitar la hospitalización, ha comentado. San Saturnino ha enviado un mensaje a las autoridades sanitarias para que “no abandonen a los pacientes” con patologías cardiovasculares. Durante la pandemia, según ha observado, se han producido problemas de atención, por ejemplo, en los servicios hospitalarios de rehabilitación cardiaca.