Según la Agencia Europea del Medicamento (EMA), un biosimilar es un medicamento biológico que contiene una versión del principio activo de un producto biológico original o producto de referencia, cuya exclusividad en el mercado ha expirado, y frente al cual demuestra biosimilitud. Esta demostración se realiza a través de un exhaustivo ejercicio de comparabilidad. Se han visto pequeñas diferencias fisicoquímicas y biológicas que existen no afectan a su eficacia y seguridad, lo que en última instancia permite su autorización como biosimilar. Es importante reseñar que el término biosimilar tiene un carácter regulatorio y se utiliza en la Unión Europea para evidenciar la comparabilidad entre el biológico de referencia y el biosimilar.

Revisión de los cambios

El término intercambiable se refiere a que diversos principios activos tienen el mismo efecto clínico, y por lo tanto se pueden intercambiar. El término intercambiable no significa equipotente. No es posible que se haga el intercambio de forma automática por las farmacias, como ocurre con los medicamentos genéricos. El médico deberá evaluar la alternativa y ver si es factible.

Los productos biosimilares e intercambiables tienen el potencial de reducir los costos del cuidado de la salud, de manera similar a como lo han hecho los medicamentos genéricos.

Requisitos

La EMA requiere que durante el desarrollo de los medicamentos biológicos originales se evalúe su inmunogenicidad. Así, se determina la tendencia de un fármaco a inducir la formación de anticuerpos antimedicamento y las posibles consecuencias clínicas derivadas de esa respuesta.

Puesto que pequeñas variaciones estructurales pueden modificar el perfil inmunogénico de cualquier producto biológico, se exige que los biosimilares se sometan a estudios de inmunogenicidad comparada.

Hay que recordar que en la mayor parte de los casos la inmunogenicidad no tiene una traducción clínica relevante en términos de eficacia y seguridad.

La naturaleza de las reacciones inmunes depende de muchos factores del propio paciente, como la edad, sexo, genética, o los inherentes al medicamento, dosis, vía de administración,…

Diferencias

La mayoría de los medicamentos biológicos comercializados y que son ampliamente utilizados han experimentado varios cambios en su proceso de fabricación, que con frecuencia han dado lugar a pequeñas diferencias en relación con la versión autorizada originalmente o la versión utilizada en los ensayos clínicos presentados para su autorización. Las autoridades regulatorias han acumulado una amplia experiencia para llegar a la conclusión de que estas pequeñas diferencias no afectan a la calidad, a la seguridad ni a la eficacia del medicamento.

No es necesario que los ensayos clínicos de los medicamentos biosimilares incluyan todos los estudios pivotales realizados con el medicamento de referencia para demostrar seguridad y eficacia en humanos. Los ensayos clínicos comparativos están específicamente diseñados para descartar diferencias con relevancia clínica en la seguridad o la eficacia entre el medicamento biosimilar y el de referencia, y para confirmar la biosimilitud.

Farmacovigilancia

Todos los medicamentos biológicos tienen un seguimiento después de su comercialización en el marco del Sistema Español de Farmacovigilancia.  Por tanto, parece que la cuestión de inmunogenicidad es poco relevante, al menos con las insulinas.

La insulina glargina biosimilar es la primera insulina de estas características que se comercializa y el primer medicamento de estas características dispensable en las oficinas de farmacia. Ha demostrado equivalencia terapéutica con la insulina glargina de referencia, los que constituye una alternativa más para la insulinización basal de los pacientes que así lo requieran, con un precio contenido.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Ángel Luis Carrillo Pujol, Juan José Cabre Vila, Juan Carlos Gallego Guirao, Roxana Jhaneth Zavala Arauco y Jorge Ferrer Pérez, de Tarragona, y Miguel Puigserver Colom, Bel Artigues Llull, María Antonia Pascual Abrines y Barbara Manga de Perla y Perla, del Centro de Salud Sa Torre Manacor.