La insulina glargina es un análogo de insulina que se obtiene por tecnología de ADN recombinante de Escherichia coli. En el biosimilar Semglee se sintetiza a través de Pichia pastoris, mientras que en Abasaglar, que es el otro biosimilar, se sintetiza a través de Escherichia coli. Se ha sustituido aspargina por glicina en la posición 21 de la cadena A de la insulina. Además, se han añadido dos moléculas de arginina en la porción 30 de la cadena B.

Mediante ingeniería genética se modifican bacterias de E. coli con un plásmido que contiene el gen aislado de la insulina humana. Cultivos de esta bacteria en grandes cantidades producen insulina sintética humana que no se diferencia a la producida por humanos y no produce rechazo a largo plazo.

La insulina glargina se emplea para tratar la diabetes tipo 1 y para la diabetes tipo 2, donde se puede combinar con antidiabéticos orales.

Inicio de acción

El inicio de acción de la insulina glargina es más lento que el de la NPH humana, con una duración de acción que se prologa hasta las 18-24 horas. Está relacionada con su menor tasa de absorción, lo que respalda su administración una vez al día.

Presenta menos variabilidad en su absorción que la NPH, lo que implica que se presenten menos picos de absorción y reproduzca mejor la secreción basal fisiológica de insulina.

La insulina glargina ha demostrado buen control de la hemoglobina glicada (HbA1c) y la glucemia basal, lo que hace que haya una menor incidencia de hipoglucemia nocturna que con otras insulinas.

Indicaciones

Se puede administrar en adultos, adolescentes y niños mayores de dos años. Se debe administrar una vez al día a cualquier hora, debiendo respetarse siempre la misma hora de administración. Si se producen hipoglucemias nocturnas es mejor su administración por la mañana.

Los avances en insulinoterapia con los análogos de insulina de acción rápida y de acción prolongada han contribuido a reducir el riesgo de hipoglucemia.

Otras especificidades de la insulina glargina

Se pueden administrar junto con otras insulinas prandiales de acción rápida o ultrarrápida y con antidiabéticos orales en pacientes con diabetes mellitus tipo 2. No se puede diluir ni mezclar con otras insulinas.

Los pacientes en los que se vaya a modificar su pauta de insulina basal de insulina NPH dos veces al día a una única dosis diaria de insulina glargina deben reducir su dosis diaria de insulina basal entre un 20 y un 30% durante las primeras semanas de tratamiento, con el fin de minimizar el riesgo de hipoglucemia.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Atención Primaria Gabriel Sánchez Nava, Miguel Ángel Saúl Calvo y Javier Rafael de la Cruz Rodríguez, del Centro de Salud Plaza Argel, en Cáceres, y Pilar Terceño Raposo, José Nieto Hortal y Vicente Martin Gutiérrez, de Sevilla.