La insulina glargina se administra en una solución inyectable en pluma precargada, cada pluma contiene 3ml y la concentración es de 100U/ml.

La dosis de insulina se puede marcar fácilmente en la parte superior de la pluma, dispone de una pequeña rueda que permite contar las unidades de insulina de una en una; por lo que se puede administrar hasta 80 unidades de una sola vez.

Visualización de la carga

La parte donde está situada la insulina es transparente y lleva marcada una escala. De esta forma, se puede ver la cantidad de insulina que queda y también detectar si hubiese alguna alteración en el líquido.

Está diseñada para ser utilizada en múltiples inyecciones subcutáneas con agujas desechables.

Al ser una insulina basal, su efecto se mantiene durante 20-24h, por lo que la administración, como regla general, es una vez al día.

Debe administrarse una vez al día a cualquier hora, pero todos los días a la misma hora.

Horario de administración de la insulina glargina

Es importante respetar el horario de administración, por la duración y el mejor cumplimiento. Si hubiera riesgos de hipoglucemia o hiperglucemia, dependiendo de la cantidad de ingesta o de ejercicio, podría modificarse a la hora más adecuada.

Los perfiles fisiológicos y el estilo de vida de los pacientes con DM varían considerablemente.

Por eso, es necesario adaptar las pautas de insulina a sus necesidades desde el punto de vista de los horarios, requerimientos de insulina y perfil glucémico, así como de las capacidades del paciente y el apoyo familiar o del entorno.

Los preparados de insulina disponibles permiten diseñar pautas de administración adaptadas a las necesidades de los pacientes tanto con diabetes tipo 1 o tipo 2.

Diferentes pautas

Existen variaciones de pautas que pueden ser útiles en determinados pacientes de forma transitoria o indefinida: pauta basal-plus, monodosis matutina de insulina intermedia o premezcla y tres dosis de insulina premezclada a diferentes proporciones.

Por eso, las recomendaciones para cada una de las pautas son generales y deben ajustarse en situaciones que requieran dosis, distribución a lo largo de las 24 horas u objetivos específicos.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Roberto Rodríguez Iglesias, Teresa Villadangos Fernández y Fernando Rodríguez Mielgo, de León; la médico de Atención Primaria Ana Isabel Fernández González, y los geriatras José Manuel Muñoz Díaz y Juan José Calvo Aguirre, de San Sebastián, y los médicos generales Lucia Jiménez Andrés, Juan Luis Martin Clavo, Eduardo Franklin Jurado Sánchez y Francisco José Motilva Peralta, de Talavera.