La inteligencia artificial permitirá, en un futuro, tratamientos personalizados para las enfermedades raras. “Estamos viviendo un cambio de paradigma en la inteligencia artificial, que permite trabajar con menos conocimientos y menos datos. Esto es el inicio de la democratización de la inteligencia artificial”. Esta era la afirmación de David Carmona, director general de Inteligencia Artificial e Innovación de Microsoft, en el contexto de la Jornada ‘Investigar es Avanzar’  del CIBERER.

Durante la misma, ponentes de primer nivel han debatido sobre la “revolución” de la inteligencia artificial. En concreto, sobre su potencial para mejorar la investigación. Todo ello pasará también por lograr tratamientos más personalizados para las enfermedades raras. “Tendremos los datos de un solo paciente y con la colaboración de las máquinas y los médicos conseguiremos el tratamiento más específico para él”, insistía Carmona.

Tratamientos personalizados para las enfermedades raras

Como insistía el experto, la inteligencia artificial está empezando a ser muy útil para extraer y conectar conceptos de miles de artículos científicos. “Es perfecta para enfermedades raras porque ayuda al investigador a optimizar el tiempo que invierte en una enfermedad”, destacó Carmona. Al médico que trata con enfermedades raras también le puede resultar de ayuda a la hora de buscar diagnósticos, “ya que puede darle muchas pautas y guías”.

En cuanto a la posibilidad de tratamientos personalizados para las enfermedades raras, César de la Fuente, jefe del grupo Machine Biology de la Universidad de Pensilvania, incidió en la utilidad de la inteligencia artificial para acelerar la capacidad de descubrir y desarrollar nuevos medicamentos. “Es tremendamente caro desarrollar nuevos medicamentos. Por ello, tenemos la gran oportunidad de utilizar la inteligencia artificial para mejorar el proceso”.

Así, uno de los retos es la creación de un data lake sanitario. Es decir, un gran espacio donde integrar todos los datos de salud de las distintas comunidades autónomas. De esta forma, podrían unirse con otros datos de bases públicas.

A este respecto, Pablo Lapunzina, director científico del CIBERER, insistió en que este permitiría incluir en una sola herramienta toda la información. “Desde el CIBERER y el Instituto de Salud Carlos III, queremos ayudar con el proyecto IMPaCT a articular la información genómica en el sistema sanitario”, concluía.