La Sociedad Española de Reumatología (SER) trabaja para situarse a la vanguardia de la formación médica en el uso de herramientas como big data y machine learning. Así lo ha explicado Juan J. Gómez-Reino, presidente de la SER, con motivo de la celebración del I Curso Big Data de la SER para reumatólogos, que ha contado con la colaboración de Lilly. “Las nuevas técnicas de investigación, que supondrán un desplazamiento desde la estadística clásica al big data analysis y machine learning, van a requerir un esfuerzo importante que la SER tiene que abordar y un ejemplo es esta jornada formativa. En el futuro tenemos que seguir evolucionando de acuerdo a cambios que son previsibles”, insistía Juan J. Gómez-Reino en este encuentro.

Asimismo, en este foro se ponía de manifiesto que, en la próxima década, gracias a la aplicación de estas tecnologías se podrá mantener la calidad asistencial para los pacientes, a pesar del previsible déficit de reumatólogos. Como relataba el presidente de la SER, tecnologías como la inteligencia artificial, machine learning, big data, etc., pueden contribuir a construir herramientas que ayuden a crear modelos predictivos que faciliten el diagnóstico precoz de las enfermedades reumáticas, la toma de decisiones terapéuticas, e incluso, el seguimiento del paciente y la adherencia al tratamiento.

Una ayuda que no es baladí, si se tienen en cuenta las previsiones demográficas en Europa para los próximos diez años, que demuestran un aumento de la esperanza de vida y del número de población envejecida, así como de población joven con patologías reumáticas, y se compara con la previsión de ratio de reumatólogos en ese periodo de tiempo. En este contexto, “cabría preguntarse si en una década tendremos el número de reumatólogos suficientes para ejercer de forma tradicional. Según los informes europeos la respuesta sería no. Por ello, es necesario que avancemos en el conocimiento y el uso de la tecnología, puesto que, entre otras cuestiones, nos permitirá mantener la calidad asistencial para los pacientes”, ha aseverado el presidente de la Sociedad Española de Reumatología.

Afrontar los retos

Por otra parte, para que la implantación de esta tecnología sea la adecuada, es necesario afrontar cuestiones relacionadas con asuntos legales y éticos.  Por ello, desde EULAR se han elaborado recomendaciones sobre el uso óptimo y la implementación de estas tecnologías en el manejo de las enfermedades músculo esqueléticas.

Por último, queda pendiente el asunto de la formación de los especialistas para que puedan hacer un mejor uso de estas tecnologías, poniendo de ejemplo la labor de este I Curso Big Data de la SER.  En este sentido, desde la SER recuerdan que, en la última década, se ha producido un avance en el conocimiento y tratamiento de las enfermedades reumáticas que ha repercutido de manera muy favorable en los pacientes y su calidad de vida.  Los avances en la comprensión de la patogénesis de la enfermedad, el diagnóstico y el uso del big data seguirán haciendo posible el progreso de la Reumatología, poniendo al paciente en el centro y la mirada en las nuevas herramientas que puede brindar la inteligencia artificial.