“La inversión en Sanidad debe llegar al 7% del PIB”, sostuvieron los participantes en el ciclo ‘Conviviendo con el Covid19’, organizado por la Fundación Bamberg y que se centró en “La financiación sanitaria en tiempos de crisis”.

“Es una decisión política decidir cuánto se va a gastar en Sanidad, como lo es cuánto se va a gastar en educación, trasporte, infraestructuras, seguridad y defensa”, subrayó Ignacio Para Rodríguez-Santana, presidente de la Fundación.

Debido a la crisis sanitaria, el porcentaje del gasto público en Sanidad había bajado del 6,4% en 2010 al 5,9% en 2018. El gasto sanitario privado fue de 2,7%.

Ignacio Para considera que “mientras no seamos capaces de comparar el gasto sanitario con los resultados en salud, no podremos saber si el gasto ha sido eficaz y ha respondido a sus objetivos o si ha habido despilfarro”, subrayó. Porque, en su opinión, compartida por todos los ponentes, “mayor gasto no significa necesariamente mejores resultados”.

El profesor Goñi en la introducción del encuentro Bamberg

El profesor García Goñi, en la presentación del acto.

También se refirió, al margen de un mayor gasto en recursos para atender a los pacientes de coronavirus, habrá que resolver la bola formada por las consultas, pruebas, operaciones, y otras prestaciones postergadas. “Un gasto a añadir al del normal desarrollo de la asistencia sanitaria”.

Del mismo modo, que en su introducción al encuentro del profesor Manuel García Goñi, el presidente de la Fundación mostró su preocupación por el excesivo endeudamiento de España, que se situaba en agosto en 1.298.736 millones de euros, lo que significa casi el 111% del PIB.

¿La financiación del futuro?

Consejeros de Sanidad, de Hacienda, representantes de la Industria, de Farmaindustria aportaron ideas y soluciones útiles para poder salir de la crisis con los menores daños posibles y, sobre todo, para que la sostenibilidad de la Sanidad sea una realidad.

Carlos Javier Fernández Carriedo, consejero de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León, reconoció el impacto brutal de la pandemia en las arcas públicas y en los presupuestos de las CC. AA. Reconoció que la financiación sanitaria a futuro será distinta, “porque hay cosas que cambiarán para siempre. Además, los sistemas tecnológicos han venido para quedarse y habrá que adaptarse”.

Abogó por limitar al máximo el impacto negativo de la pandemia y aprovechar los aspectos positivos. “Vemos los fondos estructurales europeos como un instrumento que hay que saberlos aprovechar. Si solo sirven para gastar más, sería un error”.

En esta misma línea se posicionó el exconsejero de Sanidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, actual consejero de Hacienda de la Comunidad, quien reconoció que “en la financiación sanitaria están aguantando mejor de lo que esperaban”. Sin embargo, mostró su preocupación por el negro panorama que se avecina para los próximos 2021-2022. “El problema será cuando volvamos a la senda normal y haya que pagar los intereses y la deuda”, remarcó.

Expertos en el encuentro Bamberg

Lasquetty, Para, Arnés, Fernández Carriedo y Alfonsel.

En Madrid, el gasto extra por la COVID-19 será de más de 1.500 millones de euros, de los 10.000 presupuestados en Sanidad para este año.

Lasquetty criticó al Gobierno central por no dar a conocer a las Comunidades los criterios para gestionar los fondos que les corresponderán. “La cuestión es no utilizarlos en gastos corrientes, sino en estructuras y proyectos duraderos, entre otros, la digitalización de la Sanidad”.

Los fondos europeos

En opinión de ambos consejeros, la Sanidad debe tener un papel importante dentro del aprovechamiento de estos fondos, “como palanca de transformación y mejora de la sociedad y para hacer frente a la recuperación económica”.

Margarita Alfonsel, secretaria General de Fenin, reconoció también la difícil situación del país. “Las Comunidad Autónomas deben de contar con presupuestos sanitarios en Sanidad; hay que valor el desarrollo de una Ley de Financiación Autonómica”.

Sostuvo la necesidad de renovación del parque tecnológico obsoleto, “para lo que se precisa un Mapa Tecnológico para saber cómo, dónde y cuándo invertir. Hay que comprar por valor y resultados en salud”.

En este sentido, Humberto Arnés, director general de Farmaindustria, coincidió con el objetivo de que el país disponga de un sólido sistema sanitario para mejorar la salud de la ciudadanía. “Es un gran reto teniendo en cuenta el envejecimiento, el cambio tecnológico, la cronicidad y la crisis económica en la que estamos inmersos. Una crisis que perdurará”.

Para ello, según Arnés, se precisa una adecuada financiación, buen uso de los recursos, mecanismos para controlar el gasto adecuado e incentivar la investigación. “Un país como España debe invertir más del 6% del PIB en Sanidad”.

Solo alcanzando el 7% del PIB en Sanidad, permitirá disponer de unos 7.500 millones anuales “para satisfacer las necesidades y superar las estructuras obsoletas, contar con recursos humanos suficientes, incrementar las innovaciones terapéuticas y recuperar la descapitalización del sistema”.

Uso eficiente de los recursos

Los consejeros y los representantes de la industria apostaron por invertir mejor y por un eficiente uso de los recursos para ahorrar costes e incrementar la calidad del sistema. “Alrededor de las 20% de las inversiones en salud no son eficientes. Hay que medir resultados, ver los costes y tomar las decisiones”.

Según Arnés, más recursos, una gestión eficiente, mecanismos de control e investigación clínica son las claves y los retos para que la Sanidad sea sostenible. “El mejor euro gastado es el que se invierte en salud, porque sin salud no hay economía”.

Jesús Aguirre Muñoz, consejero de Salud y Familias de Andalucía, reconoció estar sobrepasado. “Andalucía lleva gastados 679 millones de euros en gastos de pandemia, el 6,7% del presupuesto del Servicio de Salud”

políticos y la industria en el encuentro Bamberg

Ausejo, Gómez, Millán, Balboa, Alarcó, Vergeles y Steegmann.

Con un impacto económico altísimo, “estamos cambiando el modelo de trabajo, porque tenemos también el abordaje de las residencias, todos los cribados; intentamos adecuar los presupuestos y el personal a la pandemia. Nos falta personal”, reconoció.

El sistema, en jaque

Patricia Gómez Picard, consejera de Salud de Las Islas Baleares, fue contundente al señalar que la pandemia ha puesto en jaque al sistema. “Como consejera estoy satisfecha de la respuesta dada en cada momento por el SNS”.

En Baleares reforzaron la AP, lo que les permitió “frenar el colapso hospitalario”. Además, pusieron en marcha iniciativas rápidamente, “impensables antes del COVID-19”, explicó.

Satisfecha se refirió al incremento en salud en Baleares en los últimos cinco años. “Hemos subido al 40%. Es fundamental para hacer frente a la crisis sanitaria y tener una AP más fuerte con más profesionales”. Su enfoque para salir de la situación actual es mantener los presupuestos al alza y mantener a los 900 profesionales contratados, “fidelizarlos”.

La consejera adelantó su intención de poner en marcha la Agencia de Salud Pública para 2021 y, por supuesto, “continuar invirtiendo en investigación”, sentenció.

José María Vergeles, consejero de Sanidad y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura, puso en valor los 1.700 euros que invierten por habitante en salud. “Hay que reflexionar para fijar el sistema que queremos”.

Asumir costes

En su opinión, la gente tiene que conocer lo que vale la Sanidad para que “asuman cómo se financia”. Del mismo modo, sostuvo que la financiación actual es “del todo insuficiente”.

Vergeles es partidario de que se realicen controles públicos por agencias independientes para conocer la eficiencia en Sanidad. “La financiación autonómica debe ser diferente al modelo actual; hay que invertir mucho más”, resaltó.

Sobre los fondos europeos, el consejero extremeño explicó que pueden ser una excelente oportunidad para dotar al sistema de herramientas que adolece para su sostenibilidad y para mejorar la atención de los pacientes”. “Es necesario hacer cambios legislativos si queremos ser capaces de ejecutar los fondos”, sentenció Vergeles.

Antonio Alarcó Hernández, portavoz de Sanidad del Partido Popular en el Senado, sostuvo que la solución para salir de la crisis sanitaria y económica no radica exclusivamente en la financiación. “La estrategia de reconstrucción del SNS se ha caído bruscamente; se han triplicado las listas de espera; el 43% de los sanitarios, que son excelentes, están tocadísimos, fuera de juego” señaló.

Abogó también por una Estrategia nacional de reconstrucción psicológica. “Hay que  hacer un registro voluntario de la soledad. En España hay 5 millones de personas que viven solas, de las cuales 3 millones son mayores”.

participantes en el encuentro Bamberg

Lasquetty, Para, Arnés, Fernández Carriedo y Alfonsel.

Más inversión sanitaria

Juan Luis Steegmann Olmedilla, portavoz de Sanidad de Vox en el Congreso de Diputados, fue la nota discordante al señalar que no les gusta el SNS, aunque se mostró partidario de incrementar la inversión en Sanidad.

Abogan también por incluir la Sanidad privada dentro del sistema público, “para poner al ciudadano en el centro del sistema”.

En su opinión, el SNS “era el mejor del mundo”, increpó a los consejeros de Salud presentes en el encuentro “porque pagaba muy mal a sus profesionales. Esa era la razón de la eficiencia”.

Mónica Ausejo, Market Access Director Spain & Portugal  de Bristol-Myers Squibb, incidió en que la industria farmacéutica son parte de la solución de la crisis sanitaria y de la sostenibilidad del SNS. “Después de que pase esta situación, el modelo asistencial será diferente”.

Ausejo apuesta por una mayor plasticidad del sistema. “Con la pandemia hemos aprendido que los pacientes están más preparados para ser atendidos en sus domicilios que lo que pensábamos”. Mostró su satisfacción por que la industria aporta más del 20% de la I+D. “La inversión es clave, pero además de vacunas, nuestros pacientes precisan que sigamos investigando también en otras dolencias; estamos avanzando para no pararla en este proceso”.

“De todo esto también se puede aprender a trabajar no solo a corto plazo, sino trabajar por una planificación sanitaria a largo plazo”, remarcó.

clausura del evento Bamberg

Para, Guillermo Vara, Aguilar, Balboa y Mingo.

El apoyo de la industria

Teresa Millán, directora de Asuntos Corporativos de Lilly España, se sumó también a las opiniones de los consejeros al subrayar que el SNS está “infrafinanciado. Estamos por debajo del 6%; hay que seguir comprometidos con la financiación”.

Al igual que el resto de los participantes en el encuentro Bamberg, Millán considera importante saber que el dinero que se invierte es eficiente, “pero sin sistemas de medición no sabemos si se gasta bien”.

Además, abogó por realizar un mapeo de pacientes “para saber qué medicamentos son los que les beneficiarán; esto permitirá que se gaste mejor”. Al igual que Ausejo, reconoció que las autoridades sanitarias sanitarias encontrarán en la industria sus aliados. “Nosotros hemos seguido continuando con los ensayos clínicos”.

Jesús Aguilar Santamaría, presidente del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, se unió a la demanda de aumentar la inversión en Sanidad hasta el 7% del PIB. “La salud genera bienestar; hay que invertir mejor”.

Puso en valor el papel de los farmacéuticos en esta pandemia. “Esta crisis ha demostrado todo el potencial sanitario y social que tenemos. No se puede reconstruir el sistema sin la farmacia y los farmacéuticos”.

Ignacio Para, en la clausura del evento

Ignacio Para anunció el próximo evento del día 26

Coordinación y pactos

El presidente de los farmacéuticos hizo hincapié al señalar que invertir en Sanidad es garantizar la sostenibilidad económica. “Hay que transformar el sistema; hacerlo más robusto donde la red de farmacias tenga un papel relevante”.

Mario Mingo Zapatero, presidente del Consejo Asesor de la Fundación Bamberg, resumió las intervenciones de los participantes, sumándose al clamor de que “hay que invertir más pero mejor, con una evaluación de resultados y potenciando la Salud pública, la AP y cuidando a los sanitarios”.

La clausura del evento de la Fundación Bamberg la realizó el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vera, médico forense, que en su día fue decano de los Consejeros de Sanidad del conjunto de Comunidades Autónomas de España, quien abogo por llevar a cabo pactos sociales que acaben en pactos políticos, de Estado por la Sanidad.

El presidente de la Fundación, Ignacio Para, adelantó que el próximo encuentro será el 26 de noviembre y versará sobre las vacunas y y los medicamentos que nos harán salir de la pandemia, en el que, bajo la dirección del profesor César Nombela, reunirán a prestigiosos clínicos e investigadores en el campo de la virología y de la biología molecular, que, junto a representantes de la industria farmacéutica, presentarán el estado del arte en lo que respecta a ese arsenal defensivo y terapéutico frente al virus.