Para Antonio Fernández-Pro, presidente de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), cualquier documento que compendia el saber de varias disciplinas y pone en el centro al paciente es un documento importante, porque todos sabemos que los síntomas del tracto urinario inferior (STUI) limitan o cuestionan la calidad de vida de los pacientes. Por eso, “cualquier esfuerzo que hagamos los profesionales involucrados en el manejo, seguimiento y diagnóstico de estos pacientes para mejorar su calidad de vida a través de una mejor asistencia es un aspecto muy importante”, comenta.

El documento Criterios de derivación y manejo integral del paciente con STUI ofrece un valor diferenciador; “localizar ese paciente para el que tenemos que buscar los recursos necesarios para lograr mejorar su calidad de vida”. Indiscutiblemente, prosigue el especialista, “son patologías muy solapadas, que están un poco ocultas y estigmatizadas, lo que hace que a veces no afloren. Los profesionales que tenemos que poner encima de la mesa cuáles son los criterios que tenemos que seguir para atenderla, ya que evidenciamos que esa persona necesita unos cuidados. Eso es muy importante porque lo que hacemos es dirigir los recursos que tenemos a las personas que lo necesitan”, explica Fernández-Pro, quien añade que “es importante para el sistema, en términos de sostenibilidad, como para el paciente en lo que significa de mejora en su calidad de vida”.

Recursos

 Hay que tener en cuenta que la mayoría de estos síndromes los atienden los especialistas de Atención Primaria (AP). En opinión del presidente de la SEMG, no cabe duda que el médico de Primaria tiene recursos suficientes y necesarios para el diagnóstico y el perfecto manejo de estos pacientes. “Esta obra lo que hace es ser un compendio de dicha evidencia y la pone al alcance de los profesionales. Diría que lo que hace es darle seguridad al médico a la hora de atender a estos pacientes”.

En este contexto, el especialista señala que lo más importante es hacer un correcto diagnóstico y llegar a la causa de los STUI. “Si conseguimos de manera clara y fehaciente encontrar la causa, evidentemente, mejoraremos los resultados, ya que la mayoría de las veces con un simple cambio, o no tan simple, en los hábitos de vida, que van desde la dieta al ejercicio, se verá mejorada su calidad de vida de forma importante”.

 Coordinación

 Por otra parte, llegar al diagnóstico de la dolencia mejorará lo que es la historia natural de la enfermedad. “La mayor parte de estas patologías son susceptibles de ser diagnosticadas, seguidas y tratadas en AP, pero hay puntos de inflexión en el que el paciente requiere, por su complejidad, algún tipo de exploración más específica u otro tipo de medida, pasar a otro ámbito de asistencia hospitalario para terminar de definir cuáles son los procedimientos que necesita”.

En definitiva, diría que el momento en el que exista una complicación que en AP no pueda resolverse o cuando haya una indicación de gravedad o de mala evolución del proceso, se debe pasar a otro nivel asistencial.