La vitamina D tiene las características de una hormona y un doble origen: por un lado, endógeno (cutáneo) y, por otro, exógeno (dieta y suplementos). La fuente principal es la exposición suberitematosa a la luz, pero, a pesar de las horas de sol en España, “un 40 por ciento de los españoles menores de 65 tiene déficit de vitamina D y el 80-100 por cien de los mayores de 65”, ha explicado Pilar Riobó, jefa del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, en Madrid, durante la charla informativa ‘Gebro Health Talks’, organizada por Laboratorios Gebro Pharma.

“Con solo 15 minutos diarios de exposición solar sería suficiente, pero nos encontramos con bajos niveles al principio de la primavera”, señala. Los valores normales, comenta, se sitúan en 30 ng/ml, y las cifras por debajo de 10-8 ng/ml son las que los especialistas se encuentran al finalizar el invierno. El hábito de maquillajes y el uso de cremas protectoras, aunque necesarias para evitar enfermedades dermatológicas, impiden que los rayos solares penetren en la piel, dificultando así que se metabolice la vitamina D.

Por otro lado, los alimentos y los suplementos son también fuente de vitamina D (en concreto, en un 10 por ciento). Entre los alimentos ricos en vitamina D, la experta destaca el salmón salvaje, el atún, la caballa, la sardina y la leche fortificada. “De manera general, en España, las leches y los yogures no están suplementadas en vitamina D”, indica.

Otros alimentos que también aportan este nutriente son los moluscos, crustáceos y derivados y el aceite de hígado de bacalao. Alimentos que también proporcionan vitamina D de forma natural son la yema de huevo, la mantequilla, el hígado y las setas.

Población de riesgo

Los grupos de población en riesgo de deficiencia de vitamina D son las embarazadas, los mayores de 65 años, las personas obesas, “ya que la vitamina D se acumula en la grasa”; las dietas vegetarianas, las dietas para adelgazar, las personas de piel morena, las que tienen falta de actividad deportiva al sol, los intolerantes a la lactosa o las que tienen una exposición solar limitada, como los opositores.

Efectos del déficit

La especialista ha incidido en que tener unos niveles insuficientes de vitamina D se relaciona con un aumento del riesgo de sufrir osteoporosis, disminuye la absorción intestinal y renal de calcio y fósforo, y aumenta la resorción ósea. Además, se está investigando que posiblemente un déficit de vitamina D podría tener relación con la neumonía, el cáncer, la diabetes y el riesgo de caídas, destaca.

Por último, en cuanto a los suplementos, Riobó añadió que no hay evidencias de la suplementación en población sana. “Solo alimentación equilibrada en calcio y vitamina D y ejercicio físico al aire libre”. Y apostilla: “hay que utilizar los suplementos en los pacientes mayores y con alto riesgo de caídasˮ.

‘Gebro Health Talks’ es una iniciativa de Laboratorios Gebro Pharma que consiste en encuentros formativos para compartir conocimiento y conversar con la comunidad científica, ha explicado Cristina Aranda, jefa de Medial Affairs en la compañía.