Noviembre es el Mes de la Concienciación de la Salud Masculina. Conocido como Movember, es un momento clave para concienciar sobre el cáncer de próstata. No obstante, este el tumor más frecuente entre los hombres en España. Actualmente, la Medicina de precisión es uno de los principales avances en cáncer de próstata avanzado. Gracias a la medicina de precisión es posible identificar alteraciones o mutaciones. Estas ayudan a establecer la mejor estrategia terapéutica para cada paciente.

Asimismo, los avances en el desarrollo de la medicina de precisión están permitiendo nuevos descubrimientos de la biología molecular de la enfermedad.  En este sentido, Federico Rojo, patólogo del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid, explica que “el análisis de nuevos biomarcadores podría, en el futuro, determinar la elección del tratamiento basado en el perfil molecular individual de cada tumor y de cada paciente”. Las alteraciones o mutaciones en los genes implicados en la vía de reparación del ADN son una de las principales alteraciones presentes en cáncer de próstata.

Cáncer de próstata avanzado

Actualmente, en cáncer de próstata, cada vez se detecta un mayor número de casos en fases más precoces de la enfermedad. Sin embargo, aún preocupan las cifras respecto al cáncer de próstata avanzado. Aproximadamente un 10 por ciento de los pacientes con cáncer de próstata debutan con metástasis. Cerca de un 25 por ciento de los diagnosticados con enfermedad localizada pueden sufrir recaídas.

Por otra parte, prácticamente todos los pacientes con cáncer de próstata avanzado desarrollarán resistencia al tratamiento. De esta forma, evolucionarán a un cáncer de próstata resistente a la castración. El 33 por ciento de ellos desarrollarán metástasis (CPRCm) en los 2 años siguientes y más de la mitad en un periodo de 3 años.

A pesar del aumento en el número de terapias disponibles para varones con CPRCm, la supervivencia a cinco años sigue siendo baja. Esta se sitúa en torno al 31 por ciento. Una cifra que contrasta con la tasa de supervivencia global a cinco años del cáncer de próstata en global, que es del 85 por ciento.  Por ello, prolongar dicha supervivencia es uno de los objetivos clave del tratamiento.