“Es importante la comunicación en Hematología para que la gente sepa lo que es la especialidad; por eso los expertos tenemos que hacerla lo más accesible posible a los medios de comunicación: Hay que dar a conocer a la ciudadanía los extraordinarios avances en Hematología, pionera y protagonista de la Medicina de Precisión y de inmunoterapia que surgieron en pacientes hematológicos”, explicó con satisfacción el doctor Jorge Sierra, presidente de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y jefe de Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (Barcelona), en su intervención en la III Jornada de Periodistas Avanzando en el cuidado del paciente hematológico, organizada por la SEHH y la ANIS.

De la mano de la Hematología, la inmunoterapia ha dado un paso de gigante gracias a la revolucionaria terapia CAR (Chimeric Antigen Receptor), que modifica genéticamente las células defensivas del propio paciente para que ataquen y destruyan las células tumorales. Por ello, ha demandado a la Administración  sanitaria que incremente la financiación para impulsar la investigación de terapias CAR-T en el ámbito académico y hospitalario público.

La terapia CAR-T es una estrategia de inmunoterapia que modifica genéticamente las células defensivas del propio paciente para que destruyan las células tumorales. Uno de los desarrollos académicos más avanzados comenzará en enero de 2019 la fase II de un ensayo clínico con treinta pacientes en el Hospital Clínic de Barcelona y en el que colaborarán otros diez hospitales de esa ciudad y de Madrid, Sevilla, Pamplona, Valencia y Salamanca.

Las terapias con células CAR-T han mostrado hasta el momento una supervivencia a dos años, sin recaídas, del 65 por ciento de pacientes infantiles y adolescentes con leucemia aguda linfoblástica que eran resistentes a otros tratamientos y del 45 por ciento de pacientes con linfoma resistente. “Estamos hablando de unos pacientes que presentaban una mediana de supervivencia de solo 6 meses”, explicó el doctor Sierra, quien demandó más financiación para investigar terapias CAR-T académicas en el transcurso de esta jornada.

Más dinero  para investigar en CAR-T

Tal y como anuncio Sierra, la SEHH ha dado  su apoyo al Ministerio de Sanidad que ha dado luz verde al plan de terapias innovadoras CAR-T, aunque todavía no está definido cómo se van a financiar unos tratamientos que en Estados Unidos tienen un coste de entre 350.000 y 450.000 dólares por paciente.

“Pedimos, respecto a las CAR comerciales (las que desarrolla la industria farmacéutica), un plan de acceso rápido y que el precio sea el más ajustado posible”, ha manifestado el hematólogo. En este sentido, Sierra ha señalado que el coste de la terapia CAR que desarrolla el Hospital Clínico se calcula entre 80.000 y 100.000 euros.

En este sentido, Sierra reconoció que se está a la espera de la reacción de la industria cuando sea consciente de que esto no es solo una investigación sino una competencia. “Las terapias con células CAR-T están avanzadas en los cánceres de la sangre pero ya existen investigaciones en glioblastoma y en cáncer de mama en estadios iniciales”, explicó.

El cáncer de sangre, el segundo más costoso tras el de mama

“El cuidado hematológico es caro, cercano a los 23.000 millones de euros en Europa, afirmó el experto. Según los datos de 2012, el cáncer de sangre (o hematológico) cuesta 12.000 millones de euros, lo que representa el 8 por ciento del coste total del cáncer de esta región y supone el segundo tipo de cáncer más costoso (por detrás del cáncer de mama). Por su parte, las enfermedades hematológicas no malignas cuestan 11.000 millones de euros, según el mismo estudio.

El que la Hematología haya sido pionera en el descubrimiento y aplicación de la Medicina Personalizada, así como en el desarrollo de la inmunoterapia, se ha traducido -tal y como añadió Sierra- “en avances espectaculares en el pronóstico de los pacientes con cáncer hematológico, no vistos en ninguna otra especialidad”.

El presidente de la SEHH se refirió a que hoy en día se curan el 90 por ciento de las leucemias linfoblásticas agudas (LLA),el 85 por ciento de los linfomas de Hodgkin, y el 90 por ciento de las leucemias promielocíticas agudas (LPA). Según añadió, también se ha conseguido cronificar la leucemia mieloide crónica (LMC) en el 85 por ciento de los casos y se ha mejorado en 5-7 años la supervivencia de los pacientes con mieloma múltiple. “En todo este conglomerado hay cánceres hematológicos que se tratan -y curan- sin tener que recurrir a la quimioterapia y serán muchos más en un futuro no muy lejano”, sentenció.

Carolina Moreno, se refirió a la leucemia linfática crónica (LLC), la más común que “camina hacia su curación”. “Esta leucemia es la más frecuente en adultos en los países occidentales”. Pero la introducción de nuevos tratamientos biológicos dirigidos a dianas concretas que son claves para el desarrollo de esta enfermedad, tales como los inhibidores del  receptor de células B y antagonistas en la proteína BCL2, han supuesto un importante aumento de la forma notoria en pacientes considerados de alto riesgo y con pronóstico desvaforable cuya supervivencia previa a la introducción de estos nuevos tratamientos biológicos era inferior a los 2 años”.

Humanizando la terapia del paciente con mieloma múltiple

Actualmente, explicó la experta, se llevan a cabo estudios cuyos resultados preliminares son muy prometedores, “se está planteando que algunos pacientes pudieran estar eventualmente curados”, sentencia.

En el encuentro con los periodistas se presentó también el informe HuMMaN (Humanizando el itinerario del Paciente con Mieloma Multiple”), un trabajo multidisciplinar realizado por la SEHH, con el apoyo de la industria. El trabajo elaborado ha permitido identificar 45 acciones que podría propiciar una asistencia más humanizada a los pacientes con mieloma múltiple, según Ramón García Sanz, coordinador del informe.

Los expertos participantes de la III Jornada de Periodistas “Avanzando en el cuidado del paciente hematológico” de la SEHH se refirieron también al abordaje de la anemia y del déficit de hierro en el paciente crónico complejo. “Es la más frecuente anemia en pacientes hospitalizados y la segunda más común después de la ferropénica en la población general”, explicó la doctora Montserrart de Asturias, de Alcalá de Henares (Madrid). Se presenta en pacientes con infecciones agudas, crónicas y enfermedades autoinmunes, enfermedades inflamatorias intestinales e insuficiencia cardiaca e insuficiencia renal crónica”, explica.

La genética, la gran esperanza para los hemofílicos

El Coordinador de la Unidad de Coagulopatías Congénitas Hemorrágicas del Hospital Universitario Virgen del Rocío(Sevilla) se refirió al desarrollo de los nuevos medicamentos de semivida prolongada a través de bioingeniería que están ofreciendo buenos resultados. En España viven cerca de 3.000 personas afectadas por hemofilia que se podrán beneficiar de los tres productos disponibles que permiten su administración cada 2 o 3 semanas en lugar de 2 veces por semana”, explico Ramiro Núñez. “Están en desarrollo clínico otros medicamentos que silencian genes de proteínas anticoagulantes con el objetivo de armonizar el equilibrio hemostásico. Todas estas novedades mejorarán de manera clave la calidad de vida de los pacientes con hemofilia”, recalcó.

Por último, la doctora Pilas Llamas, jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz (Madrid), se refirió a la necesidad del buen control del paciente anticoagulado. Según adelantó, se estima que en España hay más de 250.000 personas anticoaguladas, que no están bien controladas y, por lo tanto, tienen un mayor riesgo de sufrir una trombosis o una hemorragia.

Para la experta, en el caso de los antagonistas de la vitamina K (AVK), mantener un efecto anticoagulante estable es más complicado que con los anticoagulantes orales de acción directa (ACODs). “Con estos no es preciso realizar un  análisis de control rutinario, si bien hay que tener en cuenta otros parámetros que pueden influir en su efecto, entre los que destacan la función renal del paciente y, en menor medida que con los AVK, las interacciones con otros medicamentos”, concluyó.