El Médico Interactivo ha reunido a expertos en diferentes áreas para hablar de e-salud, telemedicina y diabetes. “El impacto de la telemedicina en el futuro post-COVID-19 todavía se desconoce”, ha comentado Jorge Murillo Ballell, abogado de DAC Beachcroft. Este jurista ha analizado las ‘Implicaciones legales de la teleasistencia’ en el encuentro ‘E-salud y telemedicina. La mirada del experto ante el reto de la transformación digital en diabetes’, organizado por El Médico Interactivo (Grupo SANED), con el apoyo de Novo Nordisk.

La moderadora ha sido Leonor Rodríguez, directora de El Médico Interactivo. También ha intervenido Marisa Merino, de la Asociación de Salud Digital (ASD), quien ha centrado su ponencia en e-salud y telemedicina. Por su parte, Cristóbal Morales ha hablado de su experiencia como responsable del Hospital de Día Digital y de la Unidad de Investigación en Diabetes del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla.

Qué es y qué no es telemedicina

Jorge Murillo ha comenzado su intervención con la definición de telemedicina que dictó la Comisión Europea en 2008: “Telemedicina es la prestación de servicios de asistencia sanitaria, mediante el uso de las tecnologías de la información y comunicación (TIC), en situaciones donde el profesional sanitario y el paciente (o dos profesionales sanitarios) no se encuentran en el mismo lugar. Por tanto, implica la transmisión segura de datos de salud, mediante textos, imágenes u otras formas necesarias para la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de los pacientes”.

En esta definición realizada desde Bruselas, Murillo ha destacado la mención a la telemedicina “entre dos profesionales sanitarios”. “La práctica de la telemedicina abarca igualmente la asistencia sanitaria que presten los médicos, y también los dentistas, los enfermeros, los podólogos, los fisioterapeutas, etc. Además, comprende la relación profesional-profesional que está dirigida a prestar una asistencia sanitaria al paciente, como la petición de una segunda opinión médica”.

A continuación, Jorge Murillo ha enumerado “lo que no es telemedicina”:

  1. La venta online de medicamentos (no sujetos a prescripción médica)
  2. La historia clínica electrónica.
  3. La prescripción electrónica o receta electrónica.
  4. La remisión electrónica de pacientes entre profesionales sanitarios, con fines distintos a una segunda opinión.
  5. Los portales o páginas web con información sobre salud.

 

Este experto de DAC Beachcroft ha puntualizado que la telemedicina “no es un nuevo acto o práctica sanitaria”. Tampoco tiene como objetivo “sustituir los métodos tradicionales de asistencia sanitaria, como la consulta presencial”. En función de lo acordado por la Comisión Europea, “la telemedicina representa una forma innovadora de prestar servicios de atención sanitaria, que puede complementar y potencialmente aumentar la calidad y la eficiencia de la prestación de la atención sanitaria tradicional”.

Experiencia en telemedicina

La experiencia en telemedicina la ha aportado Cristóbal Morales, responsable del Hospital de Día Digital del Hospital Virgen Macarena de Sevilla. Este especialista en Endocrinología ha hablado de su experiencia con el inicio y los cambios con terapias inyectables (insulinas y ar GLP-1). “El médico que no se adapte a la tecnología para ayudar al paciente no será necesario. El sistema sanitario debe ser competitivo y ofrecer a los pacientes soluciones reales”, ha añadido este especialista en Endocrinología.

En este sentido, ha señalado que la vídeoconsulta y la monitorización remota de glucosa permite atender al paciente que debuta con diabetes mellitus tipo 1 y 2, así como la diabetes gestacional. “Gracias a la telemedicina podemos hacer un inicio o un ajuste de insulina, con una asistencia personalizada. También podemos hacer el seguimiento del paciente después del ingreso o atender perfectamente a una mujer embarazada que necesita insulina”.

Cristóbal Morales también ha hecho una serie de recomendaciones prácticas para facilitar el inicio de ar GLP-1 en este modelo de telemedicina: “La diabetes tipo 2 es una enfermedad progresiva. Siempre que hay un cambio de tratamiento, tenemos que dedicarle tiempo al paciente para hace educación diabetológica. De forma telemática también se puede explicar la técnica de inyección, y, sobre todo, es importante el seguimiento que se le debe hacer a esa persona”.

En este sentido, ha reclamado “buenas herramientas farmacológicas que se adapten a la vida del paciente”. “Hoy en día también hacemos una Medicina de prevención. Para mí sería una mala praxis dejar de poner un buen tratamiento a un paciente que lo necesita por el hecho de que se haya roto el canal de comunicación”, ha añadido.

También en relación con las innovaciones, ha comentado que en la actualidad “los nuevos sistemas de monitorización continua de glucosa se han hecho más accesibles al paciente”, si bien ha puntualizado que el Sistema Nacional de Salud solo los financia en el caso de diabetes tipo 1. “Tenemos un montón de datos que podemos manejar de manera remota. Hemos dado un gran salto de calidad en el abordaje y seguimiento del paciente con diabetes”.

Transformación digital en salud

En su turno, Marisa Merino ha destacado tres áreas principales de acción para conseguir la transformación digital en salud: la atención a las personas, la revolución de los datos y el manejo de las imágenes. Con esta perspectiva, ha diseñado un decálogo en Salud Digital:

  1. Agencia independiente de salud digital.
  2. Reorganización de la información.
  3. El paciente en el centro.
  4. Atención a la cronicidad.
  5. Sistemas nuevos de historia clínica
  6. Diagnóstico de imagen.
  7. Patología digital.
  8. Telemedicina.
  9. Análisis avanzados de datos, big data e inteligencia artificial.
  10. Open data.

Formación y evaluación de la teleconsulta

Según ha dicho la presidenta de la ASD, “una de las claves del éxito es la formación”. Entre las recomendaciones para la teleconsulta, es necesario disponer de una guía de formación para profesionales y también para pacientes, con vídeos formativos, infografías, etc.

Y la teleconsulta se debe “seguir y evaluar”, ha dicho, en el sentido de que “es importante crear indicadores específicos, como el número de visitas no presenciales y totales, respuesta de los pacientes, porcentaje de cancelaciones, resultados clínicos, etc.”.

Otros temas todavía pendientes de regular en algunos aspectos, como ha dicho Marisa Merino, son los éticos y legales. “La utilización de la tecnología va por delante de la propia reglamentación”, ha dicho la presidenta de la ASD, quien ha mencionado entre esos aspectos éticos la equidad en el acceso o la disposición de la tecnología.