Un 39,18 por ciento de los españoles se expone a diario a ruidos fuertes e intensos. De los mismos, el 23,7 por ciento lo hace siendo consciente de que no es lo mejor para sus oídos. Sin embargo, un 15,4 por ciento desconoce que son perjudiciales. El dato preocupa especialmente entre los jóvenes. Un 50 por ciento de los jóvenes de entre 18 y 25 años se expone a ruidos fuertes a diario. El porcentaje llega al el 43 por ciento entre los que tienen entre 25 y 34 años.

Estos son algunos de los datos del estudio ‘Escuchar para cambiar el mundo: la importancia de la audición en España’ realizado por Oticon. Con motivo Día Internacional de Concienciación contra el Ruido, que se celebra el próximo miércoles 27 de abril, los expertos han advertido sobre estas cifras.

En concreto, José Sergio Álvarez, audiólogo y jefe de Formación de Otico, explica las consecuencias de esta exposición a ruidos fuertes entre los jóvenes. “Los jóvenes están expuestos de forma continua ya sea a través de los auriculares con los que escuchan música o en bares y discotecas. La simple asistencia a un concierto puede provocar que la persona tenga después una sensación de ensordecimiento o acúfenos. Si después esa exposición es regular y mantenida en el tiempo, se puede ir generando un daño en las células sensoriales auditivas que puede dar lugar a una pérdida auditiva irreversible”.

Exposición a ruidos fuertes

Además de la exposición a música alta, los ruidos fuertes provienen de otras fuentes. Por ejemplo, el tráfico de las grandes ciudades o de las industrias. Así, según el estudio ‘Escuchar para cambiar el mundo’, el 27 por ciento de las personas que viven en ciudades con entre 50.000 y 200.000 habitantes se exponen a diario a ruidos fuertes. “El ruido procedente de los coches, los aviones o trenes pueden impactar también en nuestra salud auditiva. De hecho, el tráfico por carretera es la principal fuente de contaminación acústica en Europa”, señala Álvarez. De esta forma, por comunidades autónomas, son los cántabros, los valencianos, los extremeños y los madrileños los que más se exponen a ruidos fuertes e intensos a diario.

Para reducir esta contaminación acústica, el experto aporta claves como reducir el volumen y el tiempo de exposición en nuestro tiempo de ocio; prestar atención a las pérdidas auditivas e ir a revisiones periódicas; así como evitar la producción de ruido innecesario.