En el marco del Día Mundial de la Salud Mental 2021, la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) se ha unido a la iniciativa de la OMS. Esta tras más de 18 meses desde el inicio de la pandemia, apela por una ‘Atención de salud mental para todos: hagámosla realidad’. El motivo es un nuevo informe de la sociedad que desvela que la mitad de los sanitarios españoles presentaron “alto riesgo” de sufrir un trastorno mental tras la primera ola pandémica.

En concreto, el informe desvela un aumento de más del 50 por ciento de síntomas de depresión, ansiedad e insomnio en el personal de UCIs, Urgencias y Emergencias. También en plantas de hospitalización médica con pacientes COVID-19, y Atención Primaria y residencias existía un alto riesgo de sufrir un trastorno mental.

“Haber estado frente al virus ha traído grandes consecuencias en la salud mental de los profesionales sanitarios de Medicina de Urgencias y Emergencia.  Reconocemos que nuestros médicos, enfermeros y técnicos están sufriendo los efectos de estos duros meses. Queremos hacerlo visible y, desde luego, trabajar en la salud mental de nuestros profesionales”, ha comentado la coordinadora del Grupo de Trabajo de Salud Mental de SEMES, Iria Miguéns.

Reducir el alto riesgo de trastorno mental

Ante este alto riesgo de sufrir un trastorno mental, que aún sigue vigente dado que aún no ha acabado la pandemia, SEMES propone medidas. De esta forma, ha liderado un proyecto para implementar un plan de actuación ante el incremento de casos de enfermedad mental atendidos en los servicios de urgencias españoles. Casi tres millones de personas tiene un diagnóstico de depresión en España, lo que la convierte en la enfermedad mental más prevalente.

Además, cada dos horas y media se suicida una persona, siendo el suicidio la causa externa de mortalidad más frecuente. Estos datos se han visto agravados durante el año 2020 y las consecuencias siguen presentes, también en los profesionales sanitarios.