A pesar de las muertes provocadas por la COVID-19, la enfermedad cardiovascular continúa siendo la principal causa de muerte en España. Según las cifras oficiales, en España han muerto 35.466 personas a consecuencia de la COVID-19, cifra que asciende a 120.000 personas que fallecieron por enfermedad cardiovascular, según ha explicado Héctor Bueno, vicepresidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y presidente del e-Congreso SEC 2020 de la Salud Cardiovascular.

Un estudio que se ha presentado en la citada reunión indica que la pandemia ha tenido un impacto en la mortalidad por infarto agudo de miocardio, cifra que se ha llegado a duplicar con respecto a la registrada el año anterior.

Este aumento se puede deber a varias causas, entre las que Ángel Cequier, presidente de la SEC,  ha enumerado el miedo a acudir al hospital, la relativización de los síntomas y tardan 35 minutos más en contactar con asistencia médica desde que empezaban a tener sistemas. El tiempo de evolución del infarto ha influido, “ya que a más tiempo de tardanza del tratamiento, mayor mortalidad”.

COVID-19 y corazón

Ante esta situación, conocer cómo afecta el coronavirus al corazón es importante para manejar a los pacientes. Julián Pérez-Villacastín, presidente electo de la SEC, ha recordado que aunque la COVID-19 es infrecuente que afecte directamente al corazón, entre el 5 y el 10% puede tener miocarditis. La COVID-19 cuando el paciente tiene comprometida su capacidad respiratoria hace que el corazón tenga que trabajar más, lo que puede dañar alguna de sus estructuras.

En pacientes COVID-19 también se ha visto vasculitis, donde la inflamación ha alterado el endotelio arterial, que si llega a taponarse facilita la aparición de un infarto.

Los trastornos en la coagulación, sobre todo la trombosis, se han visto en la COVID-19 en forma de embolismos pulmonares o trombosis venosas. Estos eventos podían ocurrir durante la hospitalización o tras el alta.

Algunos pacientes tratados con hidroxicloroquina y la azitromicina han desarrollado de arritmias malignas asociadas a dicho tratamiento. “Para confirmar que no hay ningún problema al tomar estos fármacos, se debe monitorizar a los pacientes con un electrocardiograma”, ha indicado el cardiólogo.

Insuficiencia cardiaca

Otro de los aspectos destacados en la presentación del e-Congreso SEC 2020 de la Salud Cardiovascular ha sido la mortalidad por insuficiencia cardiaca, que no ha descendido en los últimos años. Dicha patología supone entre el 2 y el 4% del gasto sanitario. Desde 2003 a 2015 se han analizado los datos de la insuficiencia cardiaca en nuestro país, análisis englobado dentro del proyecto RECALCAR.

En este trabajo se ha visto que la mortalidad hospitalaria se mantuvo estable en ese periodo, tanto en relación con la media nacional como en las diferentes regiones. Las comunidades autónomas que registraron tasas más altas fueron Andalucía (14,37%), Canarias (11,60%), Extremadura (11,32%) y Castilla y León (10,44%), y las que reflejaron unas tasas más bajas fueron la Comunidad de Madrid (7,97%), Comunidad Foral de Navarra (9,24%), La Rioja (8,10%) y País Vasco (8,87%), con tasas anuales intermedias en el resto. No se registraron diferencias de mortalidad entre varones (10,39%) y mujeres (10,32%) ni en la media nacional ni en las comunidades autónomas.

En este contexto, el presidente de la SEC ha indicado que es necesario analizar las diferencias entre las comunidades autónomas para poder mejorar la situación y garantizar la equidad de la asistencia.

Secuelas COVID-19

Con respecto a las secuelas de la COVID-19, los cardiólogos han comentado que aún no se conoce su alcance, pero sí que se sabe que el grado de cansancio y fatiga afecta al corazón. Después de la fiebre, el corazón late más rápido de lo normal y necesita tiempo para recomponerse.

Lo que ha hecho la COVID-19 ha sido fomentar la telemonitorización de los enfermos. Aunque dependiendo del grado de implantación de la telemedicina en las diferentes áreas sanitarias, sí que durante la pandemia se ha fomentado, desde los servicios de Cardiología, el seguimiento telemático de los pacientes. Para paliar esas diferencias y aunar criterios de utilización de la telemonitorización, la SEC está elaborando un documento de recomendaciones sobre cómo debe implantarse la telemedicina en el seguimiento de los pacientes cardiológicos.

E-Congreso

Este año es la primera vez que la Sociedad Española de Cardiología celebra su congreso en formato virtual. El e-Congreso SEC 2020 de la Salud Cardiovascular  del 28 al 31 de octubre reunirá a cerca de 5.000 cardiólogos, médicos de familia y Atención Primaria, investigadores, internistas, epidemiólogos, MIR y enfermeros que atenderán a las 115 sesiones. De las 1236 comunicaciones presentadas, 1.040 se han aceptado, con amplia representación de médicos jóvenes.