La revista ‘Molecular Nutrition and Food Research’ ha publicado un nuevo estudio sobre nuevas aplicaciones para la vitamina V3 sobre la obesidad. En concreto, concluye que la nicotinamida logra que modelos de ratón no engorden. Incluso aunque se alimenten con una dieta rica en grasas saturadas.  El estudio ha sido coordinado por investigadores del CIBERDEM en el IIB Sant Pau.

La nicotinamida es un precursor natural de la molécula adenina nicotinamida dinucleótido (NAD+). Esta se encuentra en los alimentos y se utiliza como suplemento dietético.  Da más datos al respecto Josep Julve, del grupo CIBERDEM. “La molécula NAD+ es muy importante para el metabolismo energético de las células. Las protege del estrés derivado de condiciones adversas como la obesidad. La suplementación de la dieta con nicotinamida podría por tanto representar una estrategia terapéutica efectiva”.

El contenido intracelular de NAD+ disminuye en la grasa de personas con obesidad y otras enfermedades asociadas como la diabetes mellitus, y también con la edad.  Al respecto, Karen A. Méndez, la primera firmante del trabajo, indica que “la disminución del contenido de NAD+ tiene graves consecuencias en el metabolismo energético de estas células, que acaba manifestándose con una acumulación desmedida de grasa”. En este contexto, la intervención con nicotinamida aumentó los niveles de NAD+ en la grasa de ratones.

Aplicaciones nutricionales de la nicotinamida

Según han detectado en este estudio, el mecanismo de acción de la nicotinamida se basa en un aumento del gasto energético en los ratones tratados, no en una disminución de la ingesta. Por ello,  lo cual estos hallazgos podrían brindar nuevas oportunidades para soluciones nutricionales que funcionen para el mantenimiento de la salud a largo plazo.

La intervención con nicotinamida también previno el desarrollo de hígado graso inducido por la dieta. Este es otro de los efectos adversos asociados frecuentemente con la obesidad. De esta forma, este estudio también sugiere que la suplementación con nicotinamida podría, al menos en parte, compensar la disminuida capacidad natural de utilizar otras formas endógenas precursoras de NAD+ por parte de las células hepáticas durante largos períodos de estrés metabólico. Es el caso de la alimentación con una dieta rica en grasas.