La Organización Médica Colegial (OMC) ha denunciado la crisis que atraviesa la formación especializada de médicos en España. Así lo ha puesto de manifiesto en la presentación de un informe de la Vocalía Nacional de Médicos Jóvenes y Promoción de Empleo. En el encuentro virtual ha participado Vicenç Martínez, director de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad. También han intervenido Serafín Romero, presidente de la OMC; Domingo Antonio Sánchez, representante nacional de la Vocalía de Médicos Jóvenes y Promoción de Empleo, y Francesc Feliú, representante Nacional de la Vocalía de Médicos Tutores y Docentes.

En opinión de Serafín Romero, “el escenario COVID ha afectado a la formación especializada y al sistema MIR”. Por este motivo, ha incidido en la trascendencia de conocer la perspectiva tanto de los residentes, como de los tutores, “por su compromiso deontológico con la formación del médico y a los que no se les ha venido reconociendo esta labor clave y que es motivo de orgullo cuando salimos fuera de nuestras fronteras”. “Nosotros no estamos para colaborar en este sentido, sino para formar parte de la solución. No se entendería que se estuviera planificando el contexto de la formación especializada médica en España sin la participación y responsabilidad de los profesionales”.

Alteración del programa formativo MIR

En su intervención, Domingo Antonio Sánchez ha expuesto los datos más relevantes de este informe. Se ha realizado durante la segunda ola, con la participación de unos 3000 médicos jóvenes. “Este documento revela el deterioro en el que se encuentra un sistema de formación que es el resultado de la suma de diferentes acciones concatenadas que han llevado al colapso del mencionado sistema de formación sanitaria especializada, y pone en evidencia la necesidad de un plan de acción para sacar de la situación crítica en la que se encuentra el sistema de formación especializada de médicos especialistas en España”, ha dicho.

Respecto a la actividad derivada de la pandemia, el informe muestra que más de un 80% de los médicos residentes ha realizado actividad asistencial relacionada con el coronavirus, donde más del 60% lo ha realizado en un Área COVID, lo que ha supuesto una alteración de su programa formativo.

De aquellos médicos en formación que han trabajado en área COVID el 47,3% cree que la experiencia no le ha aportado nada a nivel formativo. En este sentido el informe pone de manifiesto que el 80,5% de los residentes han visto deteriorada su formación bastante (40.5%) o mucho (40%), frente al 16,4% que la ha visto poco deteriorada y el 3% que no la ha visto nada deteriorada.

El texto también hace referencia a la necesidad de ampliación del tiempo de formación para recuperar el tiempo perdido durante los meses de crisis sanitaria. El 59,9% cree que sí que sería necesaria la ampliación, y de éstos el 83,3% realizó actividad relacionada con COVID durante la crisis sanitaria.

Más guardias y más jornada laboral

En cuanto a la sobrecarga laboral y en especial a aquella realizada en régimen de jornada de guardias; más de la mitad de los residentes han aumentado su número de guardias durante la primera ola de la pandemia. Manteniéndose esas cifras durante la segunda ola de la pandemia.

Además, y debido al retraso en la incorporación de los MIR de primer año, un 74.3% de los médicos residentes ha percibido mayor sobrecarga de trabajo o ha tenido que realizar un mayor número de guardias debido a esta situación, remarcándose la estructura sanitaria dependiente de este colectivo. Respecto al porcentaje de médicos residentes que han tenido que aumentar su jornada laboral, destaca que el 68,1% lo hizo sin percibir compensación económica al respecto.

Impacto emocional en los MIR

En relación al impacto emocional de la pandemia sobre los futuros médicos especialistas, el informe arroja que el 98.2% de los encuestados ha percibido impacto emocional debido a la situación de pandemia por coronavirus, y de ellos, el 46.4% cree que esta crisis ha tenido gran impacto en su estado emocional.

Para Domingo Antonio Sánchez “a raíz de los resultados expuestos en el informe, es evidente que la alta dependencia del sistema sanitario con la realización de acciones laborales del colectivo de médicos en formación y cómo, en los últimos años, una actitud de pasividad de los organismos reguladores, han reforzado la situación crítica expuesta” – ha explicado.

Propuestas y soluciones

En siete propuestas, el colectivo de médicos jóvenes propone unas líneas de trabajo que “pretenden sacar de su situación de extrema gravedad a un sistema en el que se consideran algo más que meros y pasivos espectadores”. Por ejemplo, se propone un plan de acción que retome las auditorías formativas a nivel nacional. El objetivo sería potenciar dichas herramientas para conocer y mejorar la situación de las unidades docentes en la actualidad.

También se expone la necesidad de crear una comisión ministerial que analice con los agentes implicados las consecuencias formativas que la pandemia por coronavirus ha tenido para los profesionales en formación especializada del Sistema Nacional de Salud para remarcar acciones al respecto.

Por último, entre las propuestas que se enumeran destacan también la necesidad de trabajar en la modificación y adaptación de los Reales Decretos 1146/2006 y 183/2008. Solicitan una actualización de los mismos atendiendo a las peticiones y movilizaciones que se han llevado a cabo por el Colectivo MIR durante el año 2020 en las CC. AA.

La formación especializada ha empeorado

Francesc Feliú, representante nacional de Médicos Tutores y Docentes, ha destacado que “la calidad de la formación docente hacia los residentes se ha visto seriamente afectada debido a la pandemia”. Se han vivido cambios de escenarios asistenciales, actividad asistencial en ámbitos de especialidades distintas a las propias. También telemedicina sin posibilidad de ver, escuchar, explorar los pacientes, rotaciones canceladas, perdidas, pocas o nulas posibilidades de formación en quirófanos, en actividades intervencionistas, suspensión de sesiones clínicas, cursos y jornadas de formación.

Desde la propia vocalía nacional se ha elaborado una encuesta sobre la calidad de la docencia en la formación MIR, de ámbito nacional, voluntaria y totalmente anónima, distribuida por diferentes medios a los profesionales médicos tutores y docentes. Los objetivos de la encuesta son identificar y cuantificar los problemas actuales de la FSE, así como, proponer una serie de medidas y soluciones, prácticas, reales y efectivas, para mejorar la formación docente en el sistema MIR mientras dure la situación de pandemia.

Menos sesiones clínicas

La docencia durante la pandemia es percibida por los médicos tutores y docentes como peor o mucho peor en un 78%. Esta apreciación se repite en todos los ámbitos asistenciales y docentes, así como en todas las áreas de trabajo. La docencia es considerada como peor o mucho peor en el 87% en consultas externas. El porcentaje es del 74% en plantas de hospitalización, el 77% en quirófanos, el 70% en urgencias, el 60% en las guardias, y el 91% en relación a las sesiones clínicas donde participan los residentes.

Según Feliú, también se ha producido “una mayor sensación de un deterioro significativo de la docencia en las sesiones clínicas. Solo se mantienen como antes de la pandemia en el 6% de los encuestados. El 47% admite que no se realizan en este periodo”.

Menor calidad de supervisión en formación especializada

Los residentes de especialidades quirúrgicas ven reducidas las posibilidades de operar y entrar en quirófano en un 69% respecto la situación previa a la pandemia. La calidad de la supervisión debida a los residentes es un 65% menor o mucho menor que antes del coronavirus.

Otra de las funciones del tutor, la capacidad de reorganizar y readaptar las rotaciones del programa formativo, ha sido nula según el 50% de los encuestados. Ha pasado a depender del “criterio” de la jefatura de servicio, en contra de la normativa actual vigente.

El representante nacional de Médicos Tutores y Docentes ha comentado que toda esta situación ha afectado seriamente al estado de ánimo del médico tutor y docente en el 75% de los casos. Un tercio de los tutores reconoce que se plantea la renuncia a la labor tutorial y docente de residentes. En el ámbito de los profesionales de la Atención Primaria los resultados son aún peores en prácticamente todos los ítems analizados. Presentan una mayor afectación en su estado de ánimo y un mayor porcentaje de renuncias.

Propuestas de los médicos tutores

Por ello, ha propuesto potenciar las sesiones y cursos de formación online, así como aumentar la asistencia de carácter presencial. También habla de la disponibilidad de un mayor tiempo para la labor docente a los tutores y disminuirles su carga asistencial. Asismismo, considera necesario ofrecer la posibilidad de eliminar rotaciones optativas y/o disminuir la duración de las obligatorias.

Asimismo, propone dotar de mayor autoridad y poder decisorio a los tutores y docentes. Pide que sean escuchados en los foros de toma de decisiones. También solicita prolongar la residencia, de forma voluntaria e individualizada, en aquellos residentes de las especialidades que se han visto más afectadas. Debe hacerse en consenso con el tutor y jefaturas de servicio y de estudios de las respectivas Comisiones de Docencia de las Unidades Docentes.

Francesc Feliú ha reseñado que “en esta situación de pandemia los residentes han demostrado una excelente actitud, auténtico interés y mucho esfuerzo. Y todo con unas duras condiciones de trabajo asistencial y de formación docente”. “Les debemos el reconocimiento que se merecen, para que sean capaces de conseguir una formación especializada según lo establecido en sus programas formativos. Debe ser acorde a sus expectativas y a la responsabilidad que la propia sociedad exige de una formación de calidad y de excelencia. Ésta es nuestra misión y responsabilidad como personal docente”.

Inspección de formación especializada

Vicenç Martínez ha reconocido que “la pandemia ha puesto sobre la mesa lo que ya se sabía y la crisis ha agudizado”. Una de las medidas que ha propuesto para mejorar la formación de los residentes ha sido aumentar las inspecciones asistenciales. “Es una oportunidad de mejora y no debe quedarse en un mero análisis de datos en los documentos. Es necesario conocer cómo lo está viviendo el propio residente”.

El director de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad ha invitado al sector a hacer una inspección de la realidad. “Debemos revisar la evidencia, no limitarnos a cumplimentar un cuestionario. Una inspección continuada y con participación de las comunidades ayudaría notablemente. Si los residentes están en su sitio, el sistema mejora mucho”, ha añadido.