La Organización Médica Colegial ha elaborado una declaración que incide en la acuciante necesidad de revitalizar la formación continuada. Insisten en que la pandemia COVID-19 ha mostrado la importancia de que los médicos puedan tener un corpus de competencias compartidas. Es por ello que es necesaria una estrategia con este fin. Para ello, la OMC se ofrece a vertebrar la formación continuada.

En este documento, la Organización Médica Colegial insiste en que el núcleo esencial del profesionalismo médico se basa en el compromiso con la búsqueda de la excelencia del acto médico. Así pues, para ejercer su profesión, todo médico debe mantener y renovar permanentemente las competencias. Estas le permitirán la mejor actuación posible en cada lugar y en cada ocasión.

Vertebrar la formación continuada

Asimismo, la OMC ahonda en las principales preocupaciones de la profesión para vertebrar la formación continuada. Para empezar los conflictos de intereses; la importancia de articular e integrar competencias de la superespecialización con las de la Medicina como ámbito más amplio; o contar con un corpus de competencias compartidas.

El texto pone también de manifiesto que, para llevar a cabo este nuevo paradigma, se hace imprescindible establecer una fuerte alianza con las especialidades y las Asociaciones y Sociedades Científico Médicas. También con la Administración sanitaria, particularmente representada por la Dirección General de Ordenación Profesional (DGOPS).

Finalmente, la OMC remarca que los Colegios de Médicos pueden y deben jugar ese papel para vertebrar la formación continuada. Estos son la casa común de todos para cuidar y armonizar la diversidad y complejidad de las competencias; para acreditar las actividades formativas y de desarrollo profesional. En definitiva, para otorgar garantías a la ciudadanía de que los médicos colegiados están al día y en condiciones de prestarles asistencia con la debida excelencia.