Insuficiente plantilla de Médicos de Familia y Pediatras, excesivas cargas de trabajo, falta de sustitutos, demasiadas acumulaciones, falta de tiempo…  siguen perjudicando a miles de médicos y millones de pacientes. Esta es la idea que se ha transmitido en la reciente celebración de la Asamblea de los representantes provinciales de Atención Primaria Urbana de la Organización Médica Colegial (OMC). Según los expertos, el problema es que pese a las medidas propuestas para el “Marco Estratégico de AP”, estas solo quedan en buenas intenciones sino se las dota de un presupuesto para llevarlas a cabo.

Durante la misma también se han abordado las implicaciones de un nuevo cambio en el Ministerio de Sanidad. “Han sido demasiados cambios en muy poco tiempo en un Ministerio en el que la continuidad es muy importante”.

Principales retos

Si esta es la situación a nivel político, desde la OMC se abordaban cuál era la realidad de la práctica médica que es importante visibilizar. Así, se ponía de manifiesto que en los diferentes Servicios de Salud los principales problemas de la AP son la falta de médicos,  de Familia y Pediatras, los presupuestos insuficientes, la falta de sustitución de las ausencias de  los médicos en la mayoría de las ocasiones que provoca demasiadas acumulaciones que vienen a  sumarse a las cargas de trabajo excesivas en demasiados centros y provocan que los médicos se  vean obligados a atender consultas de más de 40, 50 e incluso 60 pacientes diarios y a pesar del tremendo esfuerzo hay demoras  de más  de  una  semana en  demasiadas  ocasiones,  que pueden causar sobrecarga en las urgencias tanto de Atención Primaria como de los Hospitales.

Ante estos problemas se debatieron también sobre las medidas propuestas en algunas CC.AA. Así, hay experiencias positivas en desburocratización, control de la agenda por el médico, limitación de los cupos (1.500 Médicos de Familia y 1.000 Pediatría), limitación del número de pacientes en consulta y tiempos de diez o doce minutos por paciente que es necesario extender lo más posible al resto de Servicios de Salud.

Por otra parte,  entre estas medidas propuestas, se están ofertando mejores contratos, aunque permanecen aún ofertas de días, semanas o meses muy poco atractivas para los médicos.

Asimismo, hay CC.AA en las que se incentivan económicamente las acumulaciones fuera del  horario ordinario, en general con cuatro horas adicionales de forma voluntaria que se hacen por la tarde y  se atienden las agendas de médicos ausentes por cualquier motivo. En general y dada la falta de sustitutos, parece que son preferibles estas acumulaciones voluntarias e incentivadas en horario adicional, no así las acumulaciones obligatorias y en el mismo horario, que perjudican tanto al médico, que ve incrementada la carga de trabajo como a los pacientes a los que se les reduce el tiempo que se les puede dedicar.

Como conclusión final, la Asamblea de los representantes provinciales de Atención Primaria Urbana reclamaba, más allá de estas medidas propuestas,  financiación y plantillas suficientes para Atención Primaria, para que los ciudadanos reciban una atención de calidad y sin demoras.