Después de un esfuerzo de 70 años, China recibió una certificación libre de malaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una hazaña notable para un país que notificó 30 millones de casos de la enfermedad anualmente en la década de 1940.

China es el primer país de la Región del Pacífico Occidental de la OMS en recibir una certificación libre de malaria en más de 3 décadas. Otros países de la región que han alcanzado este estatus son Australia (1981), Singapur (1982) y Brunei Darussalam (1987).

A nivel mundial, 40 países y territorios han recibido una certificación libre de malaria de la OMS, incluidos, más recientemente, El Salvador (2021), Argelia (2019), Argentina (2019), Paraguay (2018) y Uzbekistán (2018).

Esfuerzo para reducir los criaderos de mosquitos

A partir de la década de 1950, las autoridades sanitarias de China trabajaron para localizar y detener la propagación de la malaria proporcionando medicamentos antipalúdicos preventivos para las personas en riesgo de contraer la enfermedad, así como tratamiento para quienes se habían enfermado. El país también hizo un gran esfuerzo para reducir los criaderos de mosquitos e intensificó el uso de la fumigación con insecticidas en los hogares en algunas áreas.

Proyecto 523

En 1967, el gobierno chino lanzó el ‘Proyecto 523’, un programa de investigación a nivel nacional destinado a encontrar nuevos tratamientos para la malaria. Este esfuerzo, que involucró a más de 500 científicos de 60 instituciones, condujo al descubrimiento en la década de 1970 de la artemisinina, el compuesto central de las terapias de combinación basadas en artemisinina (TCA), los medicamentos antipalúdicos más efectivos disponibles en la actualidad.

Uso de mosquiteras tratadas con insecticida

En la década de 1980, China fue uno de los primeros países del mundo en probar ampliamente el uso de mosquiteros tratados con insecticida (MTI) para la prevención del paludismo, mucho antes de que la OMS recomendara los mosquiteros para el control del paludismo. En 1988, se habían distribuido más de 2,4 millones de mosquiteros en todo el país. El uso de estos mosquiteros dio lugar a reducciones sustanciales de la incidencia del paludismo en las zonas donde se desplegaron.

A fines de 1990, el número de casos de malaria en China se había desplomado a 117.000 y las muertes se redujeron en un 95 por ciento. Con el apoyo del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, a partir de 2003, China intensificó la capacitación, la dotación de personal, el equipo de laboratorio, los medicamentos y el control de mosquitos, un esfuerzo que condujo a una mayor reducción de los casos; en diez años, el número de casos se redujo a unos 5.000 al año.

En 2020, después de informar 4 años consecutivos de cero casos autóctonos, China solicitó una certificación oficial de la OMS de eliminación de la malaria. Los miembros del Panel de Certificación de Eliminación de la Malaria independiente viajaron a China en mayo de 2021 para verificar el estado libre de malaria del país, así como su programa para prevenir el restablecimiento de la enfermedad.