Para la OMS, lograr su objetivo de “salud para todos” pasa por la igualdad de género en el acceso a los servicios sanitarios, una de las áreas donde las mujeres siguen discriminadas. Así lo ha manifestado el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, que ha insistido en que “debemos hacer más que hablar, debemos actuar”.

Actualmente se estima que la mitad de la población mundial no tiene acceso a los servicios esenciales de salud , y   “un número desproporcionado de estas personas son mujeres y niñas”, según Ghebreyesus.

Asimismo, el director de la OMS ha denunciado que hay casi 100 millones de personas que son “empujadas” a la pobreza extrema,  y que viven con menos de 1,9 dólares al día. Pese a ello, tienen que pagar “de su propio bolsillo” la sanidad, algo que en su opinión es “ inaceptable”, recalcando que  “una mujer no debería elegir entre enviar a su hijo a la escuela, comprar comida o pagar una consulta sanitaria”.

Salud sexual y reproductiva

Uno de los temas que afecta especialmente a la atención sanitaria de la mujer es la salud sexual y reproductiva, lo que afecta también a la atención en el embarazo o el acceso a muchas vacunas.

En este punto Ghebreyesus ha incidido en que excluir el acceso a los servicios relacionados con la anticoncepción de los planes de salud “es limitar la capacidad de las mujeres y las adolescentes de planificar o prevenir sus embarazos, eso no es salud para todos. Es discriminación y alimenta una mayor desigualdad de género”. Pero en este objetivo, según este dirigente, también se deben incluir todos los cuidados y programas asistenciales destinados a promover la salud y la prevención de enfermedades específicos para la mujer.

Por último, Tedros Adhanom Ghebreyesus ha asegurado que también  se está trabajando para garantizar una mayor presencia de las mujeres entre los altos cargos en el ámbito sanitario, pese a que más del 60 por ciento de sus puestos directivos ya están ocupados por mujeres.