El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha denunciado que más del 75 por ciento de las dosis de vacunas contra la COVID-19 se han distribuido en apenas diez países.

“Se han distribuido más de 3.500 millones de vacunas en todo el mundo, pero más del 75 por ciento de ellas han ido a parar a sólo diez países. La inequidad en las vacunas no solo es un fracaso moral, sino que también es autodestructiva desde el punto de vista epidemiológico y económico. Por supuesto, las vacunas por sí solas no pueden resolver la pandemia. Los diagnósticos rápidos y las terapias que salvan vidas también son vitales”, ha advertido en su intervención en un acto conjunto de la OMS y la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Tedros ha avanzado que la pandemia “se acabará cuando el mundo decida acabar con él“, porque las soluciones “están en nuestras manos”. “Tenemos todas las herramientas que necesitamos: medidas sociales y de salud pública de eficacia probada; diagnósticos rápidos y precisos; terapias eficaces, incluido el oxígeno; y, por supuesto, vacunas potentes”, ha esgrimido.

Desequilibrio en la distribución mundial de las vacunas

En este sentido, ha lamentado que hoy morirán en el mundo “más de 1.500 personas a causa de la COVID-19”. “¿Cómo puede ser esto, cuando ya han pasado 19 meses de la pandemia y 7 meses desde que se aprobaron las primeras vacunas? Sigue existiendo un desequilibrio chocante en la distribución mundial de las vacunas. Esto ha creado una pandemia de dos vías: los que tienen se están abriendo, mientras que los que no tienen se están cerrando”, ha argumentado.

Al respecto, ha recordado que el objetivo de la OMS es vacunar al menos al 10 por ciento de la población de cada país para septiembre, al menos al 40 por ciento para finales de año y al 70 por ciento para mediados del próximo año.

“Estos son los hitos críticos que debemos alcanzar juntos para acabar con la pandemia. Para alcanzar esos objetivos, necesitamos 11.000 millones de dosis de vacunas. El reparto urgente de dosis es vital para cubrir nuestro actual déficit de suministro”, ha señalado.

“Abordemos juntos el grave reto de la desigualdad en materia de vacunas. Por favor, ayúdenos a alcanzar el objetivo del 70 por ciento de vacunar a la población en todos los países. Sé que podemos hacerlo, y espero un fuerte apoyo del sector privado para alcanzar el 70 por ciento a mediados del próximo año, lo que podría ayudarnos a acabar con la pandemia. Sean cuales sean las opciones que utilicemos, lo más importante es aumentar la capacidad de producción de forma significativa para que haya suficiente pastel que repartir, que haya suficientes vacunas para alcanzar el 70 por ciento a mediados del año que viene y abrir el mundo y devolver las vidas y los medios de vida a la normalidad”, ha remachado.