El director de Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Mike Ryan, ha afirmado que es “muy improbable” que los países puedan erradicar el coronavirus en estos momentos”. Asimismo, ha apuntado a la necesidad de mantener la vigilancia para evitar volver a la fase de confinamiento total.

Ryan ha sostenido que es necesario “aceptar el hecho de que en la situación actual es muy improbable que podamos erradicar o eliminar este virus”. “Hay algunos escenarios particulares en los que podría ocurrir, como estados insulares, pero incluso allí hay riesgo de reimportación”, ha dicho.

Así, ha manifestado que los repuntes de casos eran “esperables” a raíz del proceso de reapertura. Y ha agregado que “si el virus está presente, aprovechará todas las oportunidades para propagarse”. “Siempre hay un riesgo”, ha recalcado.

Ryan ha defendido además la necesidad de contar con datos “claros” y que “reflejen los problemas”. Así como “estar preparados para avanzar y retroceder, según lo que digan estos datos”.

 Cooperación entre la población y las autoridades

“La transmisión que ocurre pueden ser casos individuales y esporádicos, que podrían ser fácilmente aislados y puestos en cuarentena”, ha manifestado, antes de incidir en que lo preocupante es cuando se dan grupos de casos que pueden derivar “muy rápidamente” en una propagación a mayor escala.

En este sentido, ha explicado que la situación “es similar a la que se da con los incendios”. “Un incendio pequeño es difícil de ver, pero fácil de apagar. Un incendio grande es fácil de ver, pero difícil de apagar”, ha argumentado.

“Es necesario un sistema que permita ver las pequeñas llamas (…) a través de buena vigilancia, buena detección, pruebas agresivas y cuarentenas”, ha señalado. “Al final depende de las comunidades y los individuos y de cómo nos protegemos y protegemos a otros”, ha añadido.

Por ello, ha hecho hincapié en que es necesaria una cooperación “muy firme” entre la población y las autoridades que esté “fundamentada en honestidad, transparencia, información regular en la que la gente confíe y en un trabajo sostenido”.

Ryan ha argüido que, si se consiguen contener los brotes locales, los países “podrían potencialmente evitar lo peor de un segundo rebrote y tener que dar marcha atrás en términos de confinamiento”.

Por último, ha sostenido que los “confinamientos locales” podrían ser útiles en este sentido, como resultado de una buena tarea de detección. “Los países podrían ser capaces de controlar los brotes a través de esto, sin tener que verse forzados a un confinamiento total”, ha zanjado.