El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha anunciado que iniciara, “lo antes posible”, una evaluación independiente para revisar la experiencia adquirida y las lecciones aprendidas, y para hacer recomendaciones para mejorar la preparación y respuesta ante una pandemia nacional y mundial cuando se confirman que hay más de 4 millones y medio de casos de COVID-19 y más de 300.000 personas han muerto en el mundo.

Durante su discurso de apertura de la 73ª Asamblea Mundial de la Salud, ante jefes de Estado, de Gobierno y ministros, representantes de los 194 países de la OMS, ha afirmado para disipar las dudas que envuelven a la organización sobre la falta de información sobre el inicio de la pandemia, por su relación con China, que la “OMS está comprometida con la transparencia, la rendición de cuentas y la mejora continua”.

De hecho, ha continuado, “los mecanismos de responsabilidad independientes existentes ya están en funcionamiento, desde que comenzó la pandemia”, en referencia al informe del Comité Asesor de Supervisión Independiente el primero con varias recomendaciones tanto para la Secretaría como para los Estados miembros.

Desde la transparencia, por tanto, ha afirmado que acoge “con beneplácito” la resolución propuesta ante esta Asamblea, que exige un proceso gradual de evaluación “imparcial, independiente y completa”. Y espera que dicha evaluación abarque la totalidad de la respuesta de todos los actores implicados en esta pandemia.

“Una cosa es muy clara. El mundo nunca debe ser el mismo”, ha señalado, al tiempo que pedía hacer todo lo que esté al alcance para garantizar que nunca vuelve a suceder una pandemia como la que actualmente azota l mundo entero.

“Cualesquiera que sean las lecciones que hay que aprender de esta pandemia, el mayor fracaso sería no aprender de ellas y dejar el mundo en el mismo estado vulnerable que era antes. Si hay algo positivo en esta pandemia, debe ser un mundo más seguro y resistente”, ha explicado.

“El mundo ya no puede permitirse la amnesia a corto plazo que ha caracterizado su respuesta a la seguridad sanitaria durante demasiado tiempo”, ha afirmado tajante Tedros, quien considera que es el momento de unir “los hilos dispares de la seguridad sanitaria mundial en una cadena irrompible: un marco integral para la preparación ante epidemias y pandemias”.

Por tanto, a propuesta por el Grupo de África el año pasado, ha destacado la posibilidad de mantener un sistema de revisión periódica universal, en el que los países acuerden una revisión regular y transparente de la preparación de cada nación. Y para ello, ha vuelto a pedir el “compromiso sostenido” de usar las herramientas, la ciencia y los recursos que tiene.

“Hace 40 años, las naciones del mundo se unieron bajo la bandera de la OMS para librar al mundo de la viruela. Mostraron que cuando la solidaridad triunfa sobre la ideología, todo es posible. La pandemia de COVID-19 representa una amenaza similar, no solo para la salud humana, sino también para el espíritu humano”, finalizaba su discurso Tedros, quien cerraba afirmando que “ahora más que nunca, necesitamos una OMS más fuerte. No hay otro camino a seguir sino juntos”.

Tedros y su compromiso con la OMS

“Desde mi elección en esta asamblea hace tres años, he dado prioridad a transformar a la OMS en una organización ágil y receptiva, centrada en los resultados y el impacto”, ha señalado Tedros, quien ha utilizado parte de su discurso para destacar la rapidez de la OMS en hacer “sonar la alarma” y el trabajo “hombro con hombro” realizado con los países afectados “en las horas más oscuras” de la pandemia.

Muy cuestionado en lo últimos meses, ha admitido que “todos tenemos lecciones que aprender de la pandemia”. Y ese ha sido el hilo conductor de una parte de su discurso, ya que la actual situación ha vuelto a poner en su mira los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

“Incluso antes de COVID-19, el mundo estaba fuera de pista para los ODS. La pandemia amenaza con retrasarnos aún más. Explota y exacerba las brechas existentes en igualdad de género, pobreza, hambre y más. Ya hemos visto el impacto de la pandemia en las campañas de inmunización y en muchos otros servicios de salud esenciales. Pero los desafíos que enfrentamos no pueden ser una excusa para abandonar la esperanza de alcanzar los objetivos”, ha afirmado.

Por otro lado, ha destacado el Informe de resultados de la OMS, presentado este lunes que, según sus palabra “ofrece una imagen completa de lo que la OMS, sus Estados miembros y sus socios han logrado en los últimos dos años”.

En poblaciones sanas, destaca el informe, se han logrado avances importantes para “mejorar el aire que respiran las personas, los alimentos que comen, el agua que beben, los caminos que usan y las condiciones en las que viven y trabajan son los más importantes, en realidad, salud”.

“Sobre la cobertura universal de salud, el mundo se unió el año pasado para respaldar la declaración política sobre la cobertura universal de salud, un compromiso sin precedentes con el ideal de salud para todos. Hemos ampliado el acceso a la prevención, las pruebas y el tratamiento del VIH, la tuberculosis, la malaria, la hepatitis C, la hipertensión, la diabetes, el cáncer y más”, ha continuado.