La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha anunciado este miércoles su decisión de no declarar la emergencia de salud pública internacional a raíz del brote del nuevo coronavirus en China, si bien se reunirá nuevamente mañana para abordar la situación.

El director general de la OMS,  Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha destacado que que “el liderazgo y la intervención del presidente (chino), Xi (Jinping), y el primer ministro, Li (Keqiang), no tiene precio, en todas las medidas que han adoptado para responder al brote”.

En este sentido, Tedros ha destacado que la reunión que ha mantenido durante la jornada el Comité de Emergencia ha supuesto “una discusión excelente”, si bien ha agregado que “ha quedado claro que, para actuar, es necesaria más información”.

“Por este motivo, he decidido pedir al Comité de Emergencia que se reúna nuevamente mañana para continuar las discusiones”, ha indicado, según un comunicado publicado por el organismo internacional en su página web.

El director general de la OMS ha incidido además que “la decisión sobre declarar o no una emergencia de salud pública internacional” es una que se toma “muy en serio”. “Sólo estoy preparado para tomarla tras considerar adecuadamente todas las pruebas”, ha zanjado.

Durante la jornada, las autoridades de la localidad china de Wuhan, epicentro del brote de coronavirus, que se ha saldado por el momento con 17 muertos en el país, han anunciado el cierre del transporte público como medida de contención de la enfermedad.

Asimismo, el Gobierno ha pedido a aquellos que viven en la ciudad que no abandonen la zona y ha informado de que las estaciones de tren y el aeropuerto permanecerán cerrados.

El viceministro de Sanidad, Li Bin, ha afirmado de que hay pruebas de que la enfermedad “se transmite principalmente por el tracto respiratorio”.

Las autoridades han ordenado a todas las agencias de viaje que suspendan los tours turísticos en la ciudad entre los días 22 de enero y 8 de febrero debido a la emergencia sanitaria, que se encuentra en nivel II.

El Departamento de Cultura y Turismo ha pedido, además, que se cancelen las actividades en los principales monumentos turísticos y hoteles más importantes de la ciudad.

Diversas ciudades de la región, como Bangkok, Hong Kong, Seúl o Sídney, están aumentado las medidas de precaución contra el virus, que ya afecta a más de 500 personas en China. Así, han introducido análisis obligatorios en las terminales de llegada de los aeropuertos donde podría producirse un mayor indicio de la enfermedad.

Los signos y síntomas clínicos de los pacientes informados en este grupo son principalmente fiebre, con algunos que tienen dificultad para respirar y radiografías de tórax que muestran infiltrados pulmonares bilaterales.