La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado la lista anual de pruebas diagnósticas esenciales (EDL, por sus siglas en inglés) que deberían estar disponibles en los puntos de atención y en los laboratorios de todos los países para hacer frente a la falta de acceso a las pruebas y servicios de análisis en múltiples países.

La última edición, publicada este viernes, incluye las pruebas COVID-19 recomendadas por la OMS (PCR y test de antígenos), amplía el conjunto de pruebas para enfermedades prevenibles por vacunación e infecciosas y enfermedades no transmisibles (como el cáncer y la diabetes), e introduce una sección sobre endocrinología, importante para la salud reproductiva y de la mujer. Por primera vez, la lista incluye pruebas que no deberían suministrarse en los países, bien porque no son rentables, no son fiables o han sido superadas por tecnologías más nuevas y fáciles de usar.

“El acceso a pruebas y servicios de laboratorio de calidad es como tener un buen sistema de radar que te lleve a donde tienes que ir. Sin él, vuelas a ciegas. Insto a todos los países a que refuercen los servicios de pruebas y utilicen la lista de diagnósticos esenciales para impulsar una mejor atención y una mejor salud“, ha señalado el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

El uso de pruebas diagnósticas precisas y de calidad es el primer paso en la elaboración y aplicación de estrategias de tratamiento, control y, en muchos casos, prevención de enfermedades y brotes. Su papel fundamental en el sistema sanitario se ha puesto de manifiesto con la actual pandemia de COVID-19.

“Los análisis afectan a la mayoría de las decisiones médicas. En todos los países, el uso de pruebas diagnósticas adecuadas puede ayudar a fundamentar el tratamiento basado en pruebas y el uso responsable de los medicamentos, lo que se traduce en una mejor asignación de recursos y en mejores resultados sanitarios”, ha comentado la subdirectora general de la OMS para el Acceso a los Medicamentos y Productos Sanitarios, Mariângela Simão.

La EDL es una guía basada en evidencia científica que analiza la prevalencia de la enfermedad a nivel mundial y, para cada afección, recomienda la prueba adecuada. Esa guía no solo pretende mejorar la capacidad del sistema sanitario para llegar a diagnósticos precisos, sino que también ahorra recursos sanitarios que de otro modo se desperdiciarían en tratamientos inadecuados o largas estancias en el hospital.

Además de las pruebas destinadas a los laboratorios, la EDL recomienda numerosas pruebas diagnósticas que deberían estar disponibles en la Atención Primaria. Esto es especialmente importante para las zonas rurales de los países de ingresos bajos y medios, donde pueden faltar instalaciones y equipos médicos y el personal sanitario se ve a menudo obligado a tomar decisiones de tratamiento basadas únicamente en los síntomas del paciente.

La OMS también publicará en breve una guía paso a paso para ayudar a los países que deseen elaborar una lista nacional. Hasta ahora, la OMS ha trabajado con Nigeria, India, Bangladesh y Pakistán para apoyar el desarrollo de sus listas nacionales de diagnóstico y actualmente está en conversaciones con otros países, en su mayoría africanos, que han solicitado asistencia para impulsar sus servicios de diagnóstico.