Un nuevo trabajo publicado en Scientific Reports estudia la asociación entre los niveles séricos de la osteocalcina infracarboxilada y la propensión a sufrir eventos cardiovasculares y diabetes tipo 2, en hombres y mujeres con síndrome metabólico.

Se trata de un estudio del CIBER de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES) liderado por Beatriz García Fontana y Manuel Muñoz Torres en el Hospital Clínico San Cecilio y el Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada. Según explica Blanca Riquelme Gallego, investigadora de la Universidad de Granada y primera firmante del estudio, “la determinación de los niveles en sangre de esta proteína en adultos con síndrome metabólico nos permitiría analizar el nivel de riesgo cardiovascular de una forma más personalizada en cada paciente y proporcionar información sobre la propensión a desarrollar diabetes tipo 2”.

Estos hallazgos abren nuevos caminos para investigar el papel de la osteocalcina infracarboxilada como biomarcador y objetivo terapéutico potencial, y su utilidad en la práctica clínica en futuros estudios.

Para llegar a esta conclusión, se analizó una muestra de 235 hombres y mujeres de entre 55 y 75 años con síndrome metabólico. De esta forma, se demostró que los pacientes con niveles más bajos de osteocalcina infracarboxilada mostraron un peor perfil cardiometabólico y un mayor riesgo cardiovascular y de diabetes tipo 2 en comparación con aquellos con mayores niveles séricos de esta proteína.

Los investigadores concluyen, por tanto, que la medición de la osteocalcina infracarboxilada  circulante podría ser una herramienta útil para estratificar el riesgo cardiovascular y de diabetes en pacientes con síndrome metabólico con el objetivo de establecer medidas preventivas y terapéuticas tempranas antes de que ocurran daños irreversibles.

Cabe recordar que en los últimos años ha surgido un nuevo concepto de hueso como órgano endocrino, ya que a partir de tejido óseo se sintetizan numerosas proteínas que pueden ejercer su función en diferentes órganos y tejidos. La evidencia científica ha puesto de manifiesto la existencia de mecanismos de conexión entre hueso y sistema vascular.  Por ello, las proteínas óseas, son de especial interés para el estudio de las enfermedades cardiovasculares.