La mayor precariedad laboral en las mujeres, así como su papel de cuidadoras, en general, ha supuesto que la pandemia les haya afectado más en diversos ámbitos. Así lo indica Ana Rosa Jurado López, coordinadora del Grupo de Trabajo de Atención a la Mujer de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), durante una entrevista a EL MÉDICO.

¿Cuáles son los principales motivos de consulta de las mujeres en los centros de salud?

Los principales motivos de consulta en Atención Primaria están relacionados con la sintomatología de las vías respiratorias altas y con la sintomatología del tracto genitourinario. Concretamente, las mujeres consultan frecuentemente por infecciones urinarias (hasta el 15 por ciento de las consultas) y vulvovaginales. Los principales problemas ginecológicos son el dolor menstrual, las alteraciones del ritmo y la cantidad de las reglas; las necesidades anticonceptivas, etc.

¿Cómo valora, en líneas generales, el último año desde la perspectiva de la salud de la mujer?

En el año 2020, la OMS se hizo eco de que las especiales circunstancias de discriminación de la mujer estaban suponiendo una mayor afección social, y, por lo tanto, de salud física y psicológica en las mujeres durante la pandemia. No es que la enfermedad COVID-19 haya sido más agresiva o prevalente en las mujeres, pero la mayor precariedad de su trabajo ha hecho que sean ellas las más afectadas por la crisis económica. Su evidente mayor carga de trabajo no remunerado, como cuidadoras del hogar y de personas dependientes, ha sobrecargado su vida, en la mayoría de los casos.

¿Cuáles son las principales consecuencias de la pandemia en la mujer?

Las que han conservado su puesto de trabajo mediante el teletrabajo han tenido, además, que compatibilizar todo esto, en muchas ocasiones, con unas condiciones nada favorables en cuanto a espacio y medios técnicos. Estas circunstancias les han supuesto un mayor estrés diario. Las mujeres que han formado parte del trabajo esencial presencial han tenido más problemas de conciliación al tener a los hijos en casa. Las que sufren una situación de violencia de género han tenido que convivir las 24 horas del día en el confinamiento estricto con su maltratador, sin tener oportunidad de acudir a los servicios de ayuda y asumiendo el peligro y el estrés vital que esto supone. Las llamadas al 016 aumentaron más de un 16 por ciento durante el 2020.

¿Se perciben diferencias por género a la hora de consultar en Atención Primaria?

Existen evidentes tipos de consulta en función del sexo. En este sentido, las afecciones ginecológicas, incluido el cuidado anticonceptivo, son casi exclusivas de las mujeres. Las consultas por infecciones del tracto urinario también son más frecuentes en ellas. También son más habituales las consultas relacionadas con procesos dolorosos crónicos y las debidas a síntomas ansioso-depresivos. En estos casos, probablemente no se trate del sexo, sino del género.

¿Qué significa?

Me refiero a las condiciones de aceptación, conformismo, de doble trabajo y de cuidado de los demás que exige a las mujeres el rol cultural de género.

¿Cuáles son las diferencias en las patologías más comunes?

Las afecciones respiratorias o las digestivas, por ejemplo, no muestran diferencias evidentes entre hombres y mujeres. Las infecciones urinarias sí suelen ser más frecuentes en mujeres, en ocasiones tras las relaciones sexuales. También se producen en muchas ocasiones tras la menopausia, debido al cambio de condiciones inmunológicas y de los tejidos genitourinarios generado por el déficit hormonal postmenopáusico.

La mujer vive más años, pero ¿con peor calidad de vida?

La calidad de vida es un concepto que podría individualizarse y en el que pueden influir los factores psicosociales de forma determinante. Sí, es cierto que la mayoría de las mujeres, por su mandato de género, por lo que la sociedad espera de ellas, cumplen una función y un trabajo no remunerado de cuidados. Esta labor no cesa, como en el caso de los hombres, cuando llegan a la jubilación. Es frecuente que tengan que hacerse cargo de familiares dependientes, personas ancianas, e, incluso, nietos, tras haberse jubilado de otros trabajos remunerados que hayan podido ejercer a lo largo de sus vidas.

¿Cómo es la enfermedad cardiovascular y oncológica en la mujer? Son las principales causas de mortalidad.

En la enfermedad cardiovascular influyen mucho los hábitos de vida como el estrés, el tabaco, el sedentarismo, etc., tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, existe un antes y un después de la menopausia en cuanto a un posible aumento del riesgo cardiovascular. En la postmenopausia es especialmente importante la valoración del riesgo cardiovascular (hipertensión arterial, hipercolesterolemia, hiperglucemia), así como la prevención de problemas derivados de la disminución de la masa ósea.

¿Y en el ámbito de la Oncología?

Por encima de los 50 años, la incidencia de cáncer de mama aumenta y es el tipo de tumor más frecuente en la mujer española. Se calcula que una de cada ocho mujeres tendrá cáncer de mama a lo largo de su vida. Existe un programa de detección del cáncer de mama que ha contribuido a la disminución de la mortalidad, mediante la realización de mamografías de cribado cada dos años. Hoy en día, si bien depende del momento evolutivo en el que se realiza el diagnóstico, la supervivencia global supera el 89 por ciento.

Los datos respaldan la necesidad de mantener los cribados.

Cada día hay mayor conciencia de las mujeres sobre la necesidad y el beneficio que se obtiene de los programas de detección precoz del cáncer de mama y ginecológico. El cáncer de cuello de útero es la decimoprimera causa de cáncer en la mujer y su mortalidad se ha reducido hasta un 70 por ciento, debido al programa de cribado mediante citologías periódicas y detección del virus del papiloma humano (VPH), que se lleva a cabo en Atención Primaria.

Los trastornos urológicos son frecuentes en la mujer, ¿qué problemas son más habituales?

Las infecciones urinarias de vías bajas, como la cistitis, son las más frecuentes. En la mayoría de los casos se trata de cistitis no complicadas, pero en un porcentaje no despreciable pueden convertirse en recurrentes, cuando aparecen más de tres episodios al año o más de dos episodios en los últimos seis meses.

¿De qué manera se manejan aspectos como el embarazo o la menopausia desde la Primaria?

Son dos momentos importantes en el ciclo vital de las mujeres. Los programas de atención al embarazo, el parto y el puerperio se basan en el seguimiento de la mujer desde Primaria; de hecho, la entrada a los programas y la mayoría de las consultas se llevan a cabo en Atención Primaria, con derivaciones protocolizadas para asistencia hospitalaria.

¿Y cómo es el seguimiento de la mujer durante la menopausia?

En el caso de la menopausia, no existen protocolos, pero el personal asistencial está cada día más concienciado de las necesidades especiales que las mujeres pueden tener en esta época de la vida. Así, debemos tener en cuenta los síntomas vasomotores, la sintomatología genitourinaria, la pérdida de masa ósea o el aumento de riesgo cardiovascular, entre otros factores.

¿Cómo se aborda el tema de la prevención en la mujer?

Cada día existe más conciencia sobre la necesidad de aplicar una perspectiva de género en la práctica asistencial. Se debe a las necesidades especiales que ser mujer puede conllevar, tanto por su sexo como por su rol de género.

¿Y la prevención en la mujer joven?

La prevención en la adolescencia y en la juventud, en relación con el riesgo de embarazo y de enfermedades de transmisión sexual, se lleva a cabo desde Atención Primaria. En el primer nivel asistencial se colabora con programas de promoción de la salud en los centros educativos. Estos programas incluyen educación para la salud sexual y reproductiva. También suelen aportar otros contenidos de promoción de la salud, como prevención de la drogadicción, el alcoholismo y la adopción de hábitos de vida saludable. Asimismo, incluyen contenidos de educación en igualdad para intentar evitar la discriminación por razón de sexo y la violencia de género.

¿En este ámbito, SEMERGEN desarrolla alguna actividad específica?

El Plan Nacional SEMERGEN contra la Violencia de Género desde la Atención Primaria tiene programados contenidos para concienciar sobre este problema y para ofrecer este escalón asistencial como apoyo a las víctimas. El Plan no solo está dirigido a personas jóvenes, sino a toda la población


 

Papel de la mujer sanitaria en funciones asistenciales y organizativas

El protagonismo de la mujer en temas asistenciales y organizativos ha cambiado mucho en los últimos años, como explica Ana Rosa Jurado. “Hasta hace pocas décadas, las mujeres en el ámbito asistencial ocupaban puestos fundamentalmente de Enfermería. En este momento, cada vez hay más mujeres médicas, hasta el punto de que en SEMERGEN y en otras sociedades científicas las socias son mayoría”. ¿Y cuáles son las perspectivas de futuro? La coordinadora del Grupo de Trabajo de Atención a la Mujer de SEMERGEN cree que esta mayoría también se traduce en el ámbito asistencial y confía en que tenga consecuencias. “Con un sistema sanitario en el cual trabajan mayoritariamente mujeres (enfermeras, médicas, auxiliares) es posible que mejoren las condiciones laborales, en el sentido de la conciliación. La idea es que, por ejemplo, la maternidad no suponga un escollo en el desarrollo profesional”. Según indica Jurado, “también es posible que se genere una mayor sensibilidad en la incorporación de la perspectiva de género en el sistema sanitario”. Precisamente en este ámbito, como destaca, “ya están empezando a colaborar algunas universidades”.

Grupo de Trabajo de SEMERGEN

El Grupo de Trabajo de Atención a la Mujer sigue trabajando durante la pandemia y también sigue planificando proyectos a medio y largo plazo. Ana Rosa Jurado comenta que, junto con el Grupo de Trabajo de Sexología, se está impulsando el Plan Nacional SEMERGEN contra la Violencia de Género desde la Atención Primaria. “Antes de la pandemia ya habíamos desarrollado algunas de las actividades formativas (formación de formadores). Desde marzo de 2020, solo en algunos centros de salud se han podido llevar a cabo. Estamos intentando retomar las actividades, porque cada día hay más conciencia sobre lo que Atención Primaria puede significar en la detección y en el apoyo de las víctimas”. En su opinión, “Primaria es la parte del sistema asistencial más cercana a la población. Las condiciones de proximidad y continuidad son fundamentales para la ayuda contra esta lacra social”.

Actividad formativa en anticoncepción

En cuanto a la formación, el Grupo de Trabajo de Atención a la Mujer está elaborando un curso digital de anticoncepción para Atención Primaria. También está preparando una guía para el diagnóstico y tratamiento de la vaginosis bacteriana. Asimismo, colabora en proyectos de SEMERGEN Solidaria. Además, su grupo de trabajo colabora con otras sociedades científicas en el desarrollo y actualización de guías asistenciales y de buenas prácticas. Entre otras, participa con la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) en la elaboración de la Menoguía de Osteoporosis. Por otro lado, con la Asociación Española de Cirujanos (AEC) trabaja en la elaboración de un manual de patología mamaria. Con el Grupo de Trabajo para la Enfermedad de Chagas de la Comunidad de Madrid participa en la elaboración de protocolos. Con la Asociación de Afectados por Cáncer de Ovario (ASACO) colabora en la campaña ‘Reto Social del Cáncer de Ovario’, etc.

Mayoría de mujeres

El Grupo de Trabajo de Atención a la Mujer de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) se caracteriza por “el entusiasmo y la dedicación” de las personas que lo integran. Así lo ha destacado su coordinadora, Ana Rosa Jurado López. “La mayoría somos mujeres”, ha añadido.