La Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) ha realizado un encuentro virtual para valorar la integración de la Sanidad Pública y Privada en la atención a la COVID-19. El encuentro “Análisis y propuestas para la vuelta a la normalidad en el sector sanitario. La perspectiva de la Sanidad Privada”, se ha llevado a cabo con la colaboración de Johnson & Johnson.

La primera conclusión es que la percepción sobre la Sanidad Privada por parte de la sociedad ha salido reforzada de la crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19. “Se ha situado al paciente en el centro del sistema sanitario de verdad y se ha hecho posible la integración de Sanidad Pública y Privada”, aportaba Pedro Rico, CEO del Grupo Vithas.

La siguiente cuestión es si esa integración de Sanidad Privada y Pública es realmente factible. Al respecto, Juan Abarca, presidente de HM Hospitales y de la Fundación IDIS opinaba que sí. “La confirmación la tenemos en la gestión de la pandemia, en la que solo en un día se consiguió llevar a cabo la integración perfecta de Sanidad Pública y Sanidad Privada en Madrid y Barcelona, las zonas más afectadas”.

La coordinación de la Sanidad Pública y Privada

Joaquín Estévez Lucas, presidente de SEDISA, también argumentaba que además de esta integración ha quedado patente “la importancia de la coordinación y colaboración entre Sanidad Pública y Sanidad Privada”.

Pese a ello, en muchos casos, la coordinación no ha resultado eficiente. Muchos centros privados han estado vacíos en plena crisis, sobre todo en aquellas comunidades autónomas en las que no ha habido colapso. Sobre esta cuestión reflexionaba Carlos Rus, presidente de ASPE (Alianza Sanidad Privada). “La aportación de la Sanidad Privada podría haber sido mayor, como en el caso de las residencias, pudiendo haber hospitalizado a pacientes de éstas en centros privados y mandando a profesionales a las mismas para poder asistir a los pacientes”.

Por último, se concluía que ahora la necesidad de la integración viene dada por la restauración de normalidad asistencial. En concreto para la reducción de la gran lista de espera ocasionada por la falta de asistencia a pacientes no COVID-19 durante la pandemia En este punto, según los expertos, Sanidad Privada puede ser un gran aliado.