“A nivel de la asistencia prehospitalaria urgente, la pandemia ha provocado cambios. Sobre todo en la sistemática de actuación”. Esta es la conclusión del estudio sobre la respuesta asistencial en las emergencias extrahospitalarias realizado por José Manuel Cuervo. El mismo ha recibido el premio al mejor póster en el XXVII Congreso Nacional de Medicina General y de Familia.

José Cuervo es enfermero en el SAMU Asturias desde hace más de 15 años. Es miembro del Grupo de Urgencias y Emergencias de la SEMG. Su principal objetivo era estudiar la influencia del periodo inicial de pandemia por COVID-19. Concretamente, durante la fase de confinamiento domiciliario en relación a la respuesta asistencial a las emergencias sanitarias extrahospitalarias.

Tras más de un año de crisis sanitaria provocada por el coronavirus, José Manuel Cuervo cree que es “evidente que, a nivel de las emergencias extrahospitalarias, la pandemia ha provocado cambios, sobre todo en la sistemática de actuación”. Sin embargo, “tras un año de experiencia en esta situación epidemiológica, no se ha constatado que haya ido en detrimento de la calidad de la asistencia prehospitalaria urgente, ni parece que vaya a hacerlo en un futuro. En definitiva, el paciente sigue siendo tratado como siempre”, en palabras de este enfermero del SAMU-Asturias.

Asistencia prehospitalaria urgente

El objeto de estudio fue la Unidad de Coordinación del Programa Marco de Atención a Urgencias y Emergencias Sanitarias, conocida como SAMU Asturias. Entre las conclusiones sobre la asistencia prehospitalaria urgente destaca que se registraron 331 asistencias. Esto es un 17,8 por ciento menos de las realizadas en el mismo periodo de 2019. En periodo de confinamiento domiciliario, 159 pacientes (48,6 por ciento) fueron atendidos durante el turno de noche. Esto supone un aumento del porcentaje de asistencias nocturnas con respecto al año anterior, que fue del 37,6 por ciento (156 asistencias).

Los tiempos de respuesta y asistencias se incrementaron durante el confinamiento, aunque los autores del estudio señalan que se requieren estudios para atribuir este hecho a las medidas de protección o a la complejidad de los pacientes. El tiempo medio de activación fue de 5,7 minutos, superior al obtenido en 2019 (4,2 minutos). Se observó también, por ejemplo, un aumento de los tiempos de asistencia in situ (32,5 frente a 24,1 minutos).