“La pandemia hará una Osakidetza más fuerte”, subrayó la consejera de salud del Gobierno Vasco, Gotzone Sagardui. La responsable sanitaria participó en el “Fórum Europa. Tribuna Euskadi”, donde incidió en que en el País Vasco no guardan vacunas contra la COVID-19, “sino que aseguran la doble dosis”.

Esta crisis sanitaria “nos dejará un sistema vasco más sólido y solidario”, que hay que reforzar para mejorar el bienestar de la ciudadanía y “también la equidad”. Sagardui destacó, además, la eficacia de la vacunación: “Solo hace dos meses que llegó la primera remesa y los efectos son evidentes. Es cuestión de tiempo, meses, no sé cuántos, que podamos desarrollar una vida cercana a la normalidad”.

Disponibilidad de vacunas

La consejera de salud del País Vasco reconoció que a corto plazo siguen las dudas porque las informaciones de disponibilidad de vacunas en las próximas semanas crean “una situación de incertidumbre”. “Es un escenario cambiante, no tenemos certezas de la disponibilidad y estamos tratando de acomodarnos todo el tiempo”, sostuvo.

En este sentido, se refirió a que el cumplimiento de los contratos por parte de los laboratorios está resultando complicado “y ese fue el motivo de la estrategia conservadora que adoptó Euskadi en las vacunas”. “Ya preveíamos que iba a ser difícil atender los requerimientos de todo el mercado global. Pensamos que hicimos lo correcto; hemos garantizado las segundas dosis”, explicó.

Para corroborarlo, citó los datos del Ministerio que sitúan a Euskadi, detrás de Aragón y Navarra, como la Comunidad que más segundas dosis ha impartido entre los colectivos más vulnerables.

Gotzone Sagarui particiando en la Tribuna Fórum Euskadi

La consejera vasca de Salud Gotzone Sagardui.

No guardamos vacunas, lo que hacemos es gestionarlas para que los procesos de inmunización sean completos”, insistió.

Explicó también que ahora han optado por no reservar porque ya se ha confirmado que se puede administrar su segunda dosis en diez-doce semanas, con lo que “no hay peligro de rotura del stock”.

Baja incidencia

Cuestionada sobre si era tan peligroso que abriera la hostelería, como decidió el Tribunal Superior vasco, tras haber bajado los casos en un mes  a 204 por cien mil habitantes, Sagardui defendió que esta resolución judicial se adoptó cuando gran parte de los municipio vascos ya habían bajado de 500.

La consejera subrayó que “si se comparan las tasas de contagio y las medidas restrictivas, entre la puesta en vigor del decreto del lehendakari y la curva de incidencia hay una correlación”. A pesar de ello, quiso dejar meridianamente claro que “nadie dice que los hosteleros estén incumpliendo las normativas sanitarias“.

Por otro lado, la pandemia ha tenido efectos negativos sobre el trabajo diario y se han pospuesto intervenciones -se ha pasado de 49 a 64 días en las listas de espera quirúrgica- pero, a día de hoy, “la actividad de los quirófanos, que se tuvo que retrasar, ya está prácticamente corregida”.