La pandemia provocada por la Covid-19 ha afectado a millones de personas en todo el mundo, provocando una interrupción de los servicios de salud, la actividad económica y las interacciones sociales. Las restricciones adoptadas por los diferentes países para reducir el riesgo de contagio han ayudado a evitar la propagación del virus, pero a su vez han aumentado los niveles de depresión y han reducido el bienestar de la población, especialmente en los grupos de riesgo.

Uno de estos grupos de riesgo son las personas con acúfenos o tinnitus, ya que tienen un mayor riesgo de reducción del bienestar emocional, depresión y ansiedad.

Los expertos de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) aseguran que los acúfenos pueden ser causados por situaciones de estrés por estudios, trabajo, entorno familiar, económico, social o exposición al ruido, aunque otras veces aparecen por traumatismos, obstrucciones en el conducto auditivo, o enfermedad local como infecciones o el síndrome de Menière y también por la toma de medicamentos tóxicos sobre el oído1.

Impacto de la pandemia en el tinnitus

Se ha demostrado que la pandemia aumenta el miedo y la preocupación de la población general y puede empeorar los niveles de tinnitus debido a la clara relación entre angustia emocional y tinnitus. Además, debido a la situación provocada por la pandemia, es difícil recibir atención médica para afecciones que no son potencialmente mortales, como el tinnitus.

Investigadores de la Universidad de Oxford, en Reino Unido, concluyen en el estudio, “Changes in Tinnitus Experiences During the Covid-19 Pandemic”, publicado en Frontiers in Public Health, en noviembre del 2020, que el tinnitus puede ser causado por la contracción de la Covid-19 y que el tinnitus preexistente puede exacerbarse como consecuencia de la situación provocada por la Covid-19.

El propósito de la investigación fue determinar el impacto de la pandemia en las personas con tinnitus e identificar los factores que contribuyen a este impacto. Para ello, se realizaron más de 3.103 encuestas online a personas con tinnitus de 48 países, en su mayoría de Estados Unidos y Canadá (49 por ciento) y de la Unión Europea y Reino Unido (47 por ciento), con una media de edad de 58 años.

Aunque el estudio estaba dirigido a personas con tinnitus preexistente, 7 personas informaron haber iniciado tinnitus con la Covid-19. Tener síntomas de Covid-19 exacerbó el tinnitus en el 40 por ciento de los encuestados, no produjo cambios en el 54 por ciento y mejoró el tinnitus en el 6 por ciento. Otros factores como las consecuencias sociales y emocionales de la pandemia, hicieron que el tinnitus preexistente fuera más molesto para el 32 por ciento de los encuestados, particularmente para las mujeres y los adultos más jóvenes, mejor para el 1 por ciento y no causó cambios en el tinnitus para el 67 por ciento.

El tinnitus preexistente se exacerbó significativamente para aquellos que se aislaban a sí mismos, experimentaban soledad, dormían mal y tenían niveles reducidos de ejercicio. El aumento de la depresión, la ansiedad, la irritabilidad y las preocupaciones financieras contribuyeron significativamente a que el tinnitus fuera más molesto durante el periodo pandémico.

Los hallazgos del estudio tienen implicaciones para el manejo del tinnitus, porque resaltan la respuesta diversa que tienen los factores internos y externos sobre los niveles de tinnitus. Concluye que el tinnitus puede ser causado por la contracción de la Covid-19 y que el tinnitus preexistente puede exacerbarse.

Los autores destacan la importancia de ofrecer apoyo adicional cuando la gravedad del tinnitus haya aumentado debido a los efectos en la salud, sociales y/o emocionales de la pandemia de Covid-19. Finalmente, concluyen que el tinnitus puede ser más molesto para quienes experimentan soledad, tienen menos interacciones sociales y están más ansiosos o preocupados2.

Relación entre afecciones auditivas y contagio de coronavirus

La revisión “Persistent self-reported changes in hearing and tinnitus in post-hospitalisation Covid-19 diseases”, publicada en la revista International Journal of Audiology, también concluye que los acúfenos podrían ser consecuencia del contagio de coronavirus, igual que otras afecciones auditivas como el vértigo y la pérdida de oído.

Participaron 138 adultos que habían ingresado en el Hospital Wythenshawe (Reino Unido), debido a la gravedad de sus síntomas de COVID-19. Tras el alta hospitalaria se les hizo un seguimiento en torno a las 8 semanas.

Los resultados indican que un 13,2 por ciento de los pacientes (mayoritariamente hombres) informaron de un cambio en la audición y/o tinnitus desde que se les diagnosticó Covid-19. La mediana de edad de estos pacientes.

Los autores concluyen que más de 1 de cada 10 adultos con Covid-19 informan un cambio en su estado auditivo cuando se les pregunta ocho semanas después del alta del hospital, y recuerdan la importancia de realizar estudios que investiguen los efectos agudos y temporales de la Covid19, así como los riesgos a largo plazo sobre el sistema auditivo3.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Acúfenos. Información elaborada por el grupo de Educación en Salud para la Ciudadanía de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). Fesemi.org
  2. Beukes EW, Baguley DM, Jacquemin L, Lourenco MPCG, Allen PM, Onozuka J, Stockdale D, Kaldo V, Andersson G and Manchaiah V (2020) Changes in Tinnitus Experiences During the COVID-19 Pandemic.  Public Health8:592878. doi: 10.3389/fpubh.2020.592878
  3. Kevin J Munro, Kai Uus, Ibrahim Almufarrij, Nazia Chaudhuri, Veronica Yioe(2020) Persistent self-reported changes in hearing and tinnitus in post-hospitalisation COVID-19 cases. Crossref DOI link: https://doi.org/10.1080/14992027.2020.1798519