Durante el II Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA) se ha puesto de manifiesto la importancia de la participación del paciente en la mejora de la calidad asistencial. Así lo ha puesto de manifiesto Paloma Casado, responsable de Humanización del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. “La participación del paciente es clave en la mejora de la calidad de la asistencia sanitaria. Siempre aporta su punto de vista, su vivencia, que es distinta a la que podemos tener cualquiera”. Es por ello que este foro se proponía  la posibilidad de crear comités de pacientes o incluirles en las diferentes comisiones y grupos de trabajo que se creen para estudiar los diferentes temas que influyen en la asistencia.

Según la experta, hay que tener en cuenta que el paciente conoce la organización asistencial en su totalidad. Además, en muchas ocasiones, tiene objetivos que no coinciden exactamente con los de ésta. Pero lo más importante es que “el paciente tiene derecho a participar como ciudadano en todos los ámbitos que afectan a su salud. Es un derecho democrático y facilita la efectividad de las intervenciones y la rendición de cuentas”.

Estructurar la participación del paciente

Respecto a cómo estructurar esta participación del paciente, hay que tener en cuenta varias cuestiones. La primera es que el paciente se puede relacionar a nivel individual con su profesional sanitario de confianza. Sin embargo, la participación del paciente también puede estar enfocada en la definición o el rediseño de los procesos asistenciales de su centro de Atención Primaria. Incluso puede participar al nivel de la macrogestión, a través de mecanismos de cogestión con las consejerías o con el Ministerio.

De esta forma, la participación del paciente contribuye a la seguridad asistencial, insiste Casado. “Nosotros conseguimos que esté más formado e informado y que participe en la gestión de su enfermedad. Todo ello disminuye los efectos adversos, mejora la conciliación de la medicación y la adherencia terapéutica. Asimismo,  ayuda a ofrecer mejores resultados en salud y, en muchas ocasiones, a un mejor uso de los recursos y por ende a la sostenibilidad del sistema”.