Las combinaciones a dosis fijas consiguen bajar las cifras de cLDL de manera rápida, eficaz y segura.

Se trata de fármacos complementarios, que a la eficacia en reducción de cLDL de la estatina hay que sumar la reducción que ofrece ezetimiba.

La combinación rosuvastatina y ezetimiba en un solo comprimido y en una sola toma permite reducir de manera importante, rápida y segura los niveles de LDL colesterol. Este efecto cobra vital importancia cuando se trata de pacientes con altos niveles de cLDL, ya que corren un mayor riesgo de tener eventos cardiovasculares por este motivo. La rapidez, eficacia, seguridad y tolerabilidad son características propias de la combinación rosuvastatina-ezetimiba.

Buena tolerancia

En la mayoría de los casos, se trata de una combinación muy bien tolerada por los pacientes. Salvo pacientes con gran sensibilidad a todas las estatinas, esta combinación no tiene riesgo de producir efectos secundarios, tales como las mialgias o dolores musculares.

Esto se debe a que la dosis de rosuvastatina es baja, 10mg y 20mg. Las dosis altas de estatinas, como por ejemplo, atorvastatina 40mg y 80mg, tienen más riesgo de producir efectos secundarios indeseables para los pacientes.

El uso asociado de estatina y ezetimiba es complementario porque, si bien, las estatinas inhiben la síntesis de colesterol en el hígado, colesterol endógeno, ezetimiba, evita la absorción del colesterol del intestino delgado al torrente sanguíneo, colesterol exógeno. Con lo cual, se actúa por dos vías distintas y complementarias, aumentando la eficacia del tratamiento y consiguiendo mejores resultados en la reducción de LDL.

Pautas seguras

De hecho, hay ocasiones en las que no vale la pena aumentar la dosis de estatina, ya que se consiguen reducciones pequeñas y aumentan las posibilidades de aparición de efectos adversos. Es preferible optar por estatinas a dosis más bajas y seguras combinadas con ezetimiba y alcanzar los objetivos de LDL deseados.

Gracias a la combinación de un inhibidor de las HMG-coa reductasa (rosuvastatina) y un inhibidor de la proteína NPCIL1 (ezetimiba) se obtiene una reducción aumentada de los niveles de colesterol, especialmente LDL.

Además, gracias también a esta combinación se puede reducir la dosis de estatina empleada en monoterapia debido a la sinergia que se produce entre la rosuvastatina y la ezetimiba.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria María Luisa Rodríguez García, Jorge María Ruiz Mulero, Martín López Marín, Tomás Gómez Bonillo y Antonio José García Ruiz, del Centro de Salud Lorca Centro, y los especialistas en Medicina General David Rosales Fernández, Mercedes Velasco González e Iñaki de la Rua Tolosana, de Bilbao.