La preferencia en la elección de la pauta terapéutica para la disfunción eréctil varía en función de las características del enfermo.

En pacientes con factores de riesgo evidentes y disfunción eréctil grave, una pauta a tener en cuenta es establecer directamente a tratamiento intracavernoso con PGE-1.

Combinación

Los inhibidores de la 5-fosfodiesterasa (IPDE5) representan el principal tratamiento para la disfunción eréctil; sin embargo, en algunas ocasiones los pacientes no tienen una respuesta satisfactoria con estos medicamentos por lo que requerirán de otras alternativas.

Los inhibidores de la fosfodiesterasa 5, tratamiento de primera opción para la disfunción eréctil, tienen un 35-40% de pacientes no respondedores.

El alprostadilo, un análogo de la prostaglandina E1 (PGE-1) con efecto vasodilatador al inhibir la actividad alfa-1-adrenérgica sobre el tejido del pene y efecto relajante sobre el músculo liso cavernoso, representa un tratamiento de segunda línea para estos pacientes. Los pacientes que no responden a los I-PDE5 orales pueden beneficiarse del tratamiento combinado con dos agentes que tienen efectos de acción sinérgico (alprostadilo tópico + I-PDE5).

En caso de disfunción eréctil por prostatectomía radical en los que se prevé una mala respuesta con las combinaciones antes mencionadas y se propone directamente fármacos mediante inyección intracavernosa.

Ventajas de la pauta tópica

El alprostadilo tópico es un fármaco que se administra de forma tópica. Tiene un perfil de toxicidad aceptable y baja interacción con otros fármacos, por lo que es un buen fármaco como primera línea para la disfunción eréctil. Su principio activo, alprostadilo, actúa de manera local relajando el musculo liso vascular del pene.

Las ventajas de alprostadilo tópico es que es de fácil aplicación, presenta buena tolerancia por parte de los pacientes, no necesita realizar pruebas hospitalarias de dosis, y está financiado.

Dispositivos de vacío

Los especialistas consultados no son muy partidarios de los dispositivos de vacío, ya que tienen un uso más limitado. Consiguen una erección parcial e insuficiente. Además, no suelen ser muy bien tolerados por el paciente. Su principal indicación actual es en tratamiento de rehabilitación post-prostatectomía radical. También hay que tener en cuenta que el uso de anillo constrictor es incómodo y que reduce la espontaneidad en la relación sexual. Puede aparecer dolor y alguna complicación, como hematomas, y exige cierta destreza manual que hace que en personas mayores o con dificultades motoras no se pueda utilizar.

Valoración psicológica

El área psicológica de la disfunción eréctil es una parte muy importante del problema que se debe abordar como primer paso en el tratamiento de la misma. Muchas parejas se pueden beneficiar de una sexóloga/o para terapia de pareja. Pueden plantear una planificación sexual, utilizando el varón alprostadilo tópico, para mayor confianza e incluso retardar la eyaculación que va muy pareja con la disfunción eréctil.

Por eso, la valoración psicológica es recomendable cuando se trata de disfunción eréctil con un marcado componente psicógeno, en pacientes muy jóvenes y con claro componente de ansiedad. Por su parte, tiene poco sentido en disfunción eréctil post cirugía o en hombres más mayores.