La Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) ha organizado un encuentro con expertos para analizar los desafíos del dolor crónico. Durante este acto, la Plataforma ha presentado el informe ‘Modelo de Atención centrada en la persona con enfermedad y dolor crónicos’. Han participado en el acto Carina Escobar, presidenta de la Plataforma POP, y Patricia Lacruz, directora general de Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia, del Ministerio de Sanidad.

En el debate posterior a la presentación han intervenido Pedro Juan Ibor, coordinador del Grupo de Trabajo de Dolor de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN); Víctor Mayoral, presidente de la Sociedad Española del Dolor (SED), y Sebastià Santaeugènia, director del programa de Prevención y Atención a la Cronicidad y plan director sociosanitario del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya.

Atención multidisciplinar

En su intervención, Patricia Lacruz ha destacado la necesidad de promover “la comunicación médico-paciente y la atención multidisciplinar”. “La medicalización del dolor ha sido uno de los temas que hemos tratado en el marco de la Comisión Permanente de Farmacia”, ha dicho. “El consumo de los opioides en dolor crónico no oncológico ha aumentado a lo largo de los años. España ocupa la cuarta posición en el consumo de este producto, después de Estados Unidos, Alemania y Reino Unido”, ha dicho la directora general de Farmacia.

El Grupo de Trabajo de la Comisión Permanente de Farmacia ha marcado tres objetivos prioritarios, según ha enumerado Lacruz:

  1. Optimizar la utilización de los opioides en el dolor crónico no oncológico.
  2. Prevenir el abuso y las adicciones.
  3. Deshabituación.

 

El mismo grupo de trabajo ha desarrollado un plan de actuación “que ha sido compartido con las sociedades científicas implicadas y con las asociaciones de pacientes”.

Principales conclusiones del informe

María Gálvez, directora de la Plataforma POP, ha sido la encargada de analizar los datos del informe. Según ha destacado, el dolor afecta a siete millones de personas mayores de 16 años (17% de la población).

El dolor provoca al 68 por ciento de los afectados problemas de movilidad y/o limitaciones en la funcionalidad. El 70% indica que tiene un menor rendimiento laboral, mientras que el 48% ha estado de baja por culpa de este síntoma.

El informe presentado por la Plataforma de Pacientes ha estimado que el coste total, directo e indirecto, del abordaje del dolor asciende a 16.000 millones de euros. En su presentación, María Gálvez ha reivindicado “un abordaje del dolor integral y multidisciplinar a partir de una perspectiva biopsicosocial del dolor crónico”.

Atención centrada en la persona

El nuevo enfoque supondría “una transformación del actual modelo a través de un proceso de humanización de la asistencia sanitaria”, ha añadido. Se trataría de un “modelo de atención centrada en la persona desde la perspectiva de los pacientes con enfermedad y dolor crónicos”. En dicho modelo, el sistema y los gestores deben tener en cuenta al paciente en la toma de decisiones.

Propuestas:

  1. Definir una estrategia nacional común para mejorar el abordaje del dolor crónico.
  2. Diseñar una estructura organizativa e infraestructuras que garanticen el diagnóstico y la atención al paciente con dolor.
  3. Crear comisiones asesoras de dolor conjuntas entre Atención Primaria y Hospitalaria.
  4. Desarrollar terapias familiares para implicar a la familia en el tratamiento psicológico de las personas afectadas.
  5. Impulsar campañas de visibilidad del dolor crónico.

 

Rehabilitación o terapias para el dolor

En el coloquio posterior, los expertos han hablado de diversos temas relacionados con el dolor en el paciente crónico. La primera cuestión ha sido la rehabilitación, recomendada “como la primera opción” para determinados tipos de dolor, antes que el tratamiento farmacológico”, según las palabras de Víctor Mayoral.

En el caso de que el paciente no pueda acceder a la rehabilitación (principalmente, por las listas de espera), el presidente de la SED ha propuesto “alguna terapia formativa” para mejorar el dolor musculoesquelético. En este punto, los expertos han hablado de la necesidad de reforzar la comunicación entre Atención Primaria y Especializada.

Salud mental, entre los desafíos del dolor crónico

Otro de los desafíos del dolor crónico es la salud mental. Sebastià Santaeugènia ha comentado que los psicólogos son necesarios también fuera del ámbito de la salud mental. Así, se ha referido a su presencia en las unidades del dolor o en la atención a pacientes en cuidados paliativos. También ha hablado de la labor de los neuropsicólogos en las unidades de diagnóstico de enfermedades neurodegenerativas. “El abordaje psicoemocional de las personas con enfermedades crónicas sigue siendo un reto para el sistema sanitario”, ha dicho este profesional del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya.

Protocolos y criterios de derivación

Respecto a los protocolos de actuación para el abordaje del dolor en el paciente crónico, Pedro Juan Ibor, de Semergen, ha comentado que hay muchos, pero falta su cumplimiento. “En el consenso para definir los criterios de derivación nos ponemos de acuerdo enseguida. El problema está en el criterio organizativo. Necesitamos la implicación de los gestores”.