El porcentaje de reducción de LDL con rosuvastatina a diferentes dosis se sitúa en torno al 50%, mientras que con otras estatinas no se llega a una reducción del 40% a dosis máxima.

Con el paso del tiempo y la incorporación al mercado de nuevas moléculas se consigue mayor reducción de LDL y con menos efectos secundarios.

La potencia de las estatinas se debe elegir en función de las características de cada paciente.

Las estatinas son un importante pilar de prevención cardiovascular, tanto primaria como secundaria.

Su acción se basa en la capacidad para la reducción de concentración plasmática del LDL en sangre, lo que se consigue con todas las estatinas disponibles pero en diferente magnitud, según su potencia.

Se consideran de alta potencia las que llegan a una reducción del 50%.

Reducciones alcanzadas

En la reducción de los niveles de LDL hay que tener en cuenta la regla del 6, que consiste en doblar dosis a un paciente que no llega al perfil lipídico deseado y se consigue una reducción adicional del 6% al doblar dosis.

Como estatina, la rosuvastatina ha demostrado en diversos ensayos su eficacia para la disminución del colesterol LDL.

Además, como beneficios secundarios ha demostrado la disminución del colesterol total y triglicéridos, además de un ligero incremento del HDL.

Adherencia terapéutica

La adherencia terapéutica es un caballo de batalla en el paciente crónico. Esto adquiere un papel destacado en los pacientes que se encuentran en alto riesgo cardiovascular, que en la mayoría de las ocasiones suele ser un paciente polimedicado.

La utilización de una combinación fija que permita reducir el número de comprimidos siempre tiene un impacto positivo en el cumplimiento de la prescripción, lo que asegura que se obtiene el efecto que se desea conseguir.

Combinación

Añadir ezetimiba a rosuvastatina es una opción terapéutica que ofrece una mayor reducción del LDL, ya que se consigue en torno a una reducción del 18% adicional.

También se ha visto que la rosuvastatina reduce la concentración de la proteína C reactiva, un marcador del riesgo cardiovascular, en los pacientes con hipercolesterolemia y con hiperlipidemia combinada familiar.

Tiene una acción antioxidante y reduce los marcadores de estrés oxidativo en pacientes con hipercolesterolemia.

Otro de sus beneficios se centra en el descenso de la agregación plaquetaria y la formación de trombos en respuesta a la lesión del endotelio.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialista en Medicina General Luis Mª Higuera Echevarri, José Ramón Fernández Fofría, Celia Sobrino Olazarán y Pedro Echave Ceballos.