Ha finalizado el ensayo clínico de la primera inmunoterapia española. Esta ha demostrado su seguridad y su potencial de revertir la resistencia a la inmunoterapia en pacientes con cáncer resistente.  Se trata de un trabajo de investigadores del Cima y de la Clínica Universidad de Navarra, en colaboración con el Hospital General Universitario Gregorio Marañón.

La investigación con BO-112 se inició en 16 pacientes con cáncer avanzado. Se demostró que era seguro y se observaron cambios en las biopsias de los tumores inyectados. Estos indicaban una potente activación del sistema inmune.

Al respecto de los resultados de esta inmunoterapia española se manifestaba Ignacio Melero, investigador senior del Servicio de Inmunoterapia del Cima. “Hemos demostrado que la mejor manera de utilizar ese compuesto es inyectarlo dentro de los tumores. Dentro de las lesiones mimetiza muy bien con una infección viral. Así, hace creer al sistema inmune que tiene que luchar contra una infección de un virus en el tejido tumoral”.

Si se confirman los resultados en estudios más amplios, esta estrategia de tratamiento intratumoral con BO-112 podría ayudar a revertir la resistencia primaria a inmunoterapia. Este problema al que se enfrentan entre un tercio y la mitad de los pacientes que son tratados con inmunoterapia basada en anti PD-1. Precisamente para estos son necesarias alternativas terapéuticas.

Inmunoterapia española

Al respecto de esta inmunoterapia española, investiga la combinación de BO-112 y dos anticuerpos anti PD-1 (nivolumab o pembrolizumab). La investigación con BO-112 se inició en 16 pacientes con cáncer avanzado.

En esta segunda fase se ha combinado BO-112 y anti PD-1. Estos son inhibidores de una proteína que permiten aumentar la capacidad de las células T de destruir células cancerosas. El ensayo se realizó en un grupo de 28 pacientes con melanoma, cáncer de pulmón y cáncer renal. A los mismos, la inmunoterapia previa basada en un anti PD-1 (nivolumab o pembrolizumab) no les funcionó. La combinación produjo una estabilización de la enfermedad en 10 de ellos. También una disminución objetiva en el tamaño de sus tumores en otros 3.

El siguiente paso es avanzar en definir el perfil del paciente que más se pueda beneficiar y en el estudio de biomarcadores que ayuden a esa selección.