La personalización de la profilaxis en hemofilia requiere de una visión integral. Para ello es necesario basarse en un análisis holístico de diferentes factores y no en parámetros aislados. Así se ha puesto de manifiesto durante el LXII Congreso Nacional SEHH-XXXVI Congreso Nacional SETH.

Este análisis debe centrarse en características propias del paciente. En concreto, en el fenotipo hemorrágico, estado articular, actividad física, farmacocinética y adherencia, acceso venoso y aspectos psicosociales, entre otros. Esta personalización también debe tener en cuenta la edad, actividad física, situación articular, entorno social y tipo de trabajo.

Pese a que esta profilaxis en hemofilia es una práctica extendida, aun hay margen de mejora. Víctor Jiménez, jefe de Servicio de Hematología del Hospital Universitario La Paz, exponía algunos de los retos pendientes. “Uno de los principales mitos es fundamentar la personalización en algún parámetro asilado, generalmente, la farmacocinética”.

Otros retos pasan por la modificación de pautas de profilaxis ya establecidas desde periodos de tiempo muy prolongados. También la necesidad de controles analíticos y farmacocinéticos para adecuar las pautas. Asimismo, ocurre con la presencia de otras complicaciones como la artropatía o el desarrollo de inhibidores que impiden cumplir las expectativas.

Una profilaxis en hemofilia personalizada

Víctor Jiménez también daba algunas claves sobre cómo realizar esta profilaxis en hemofilia personalizada. En cuanto al fenotipo hemorrágico, “una pronta identificación permite actuar lo más precozmente posible”. Asimismo, “la búsqueda de datos incipientes de artropatía que permitirían una implementación en la profilaxis”.

Sobre la farmacocinética, apuntaba a los métodos poblacionales que han permitido una mayor implantación de su uso. De la adherencia, destacaba el trabajo a realizar en la población adolescente.

Por último, la actividad física es un pilar importante en la vida de las personas con hemofilia. Pese a ello, es aconsejable una valoración previa por especialistas en aparato locomotor. Especialmente antes de establecer una actividad física rutinaria en pacientes adultos.