Las combinaciones fijas ayudan a la adherencia al tratamiento, por tanto, favorecen el cumplimiento terapéutico, ya que el paciente reduce el número de comprimidos que tiene que tomar.

Con una combinación fija le cuesta menos cumplir con su pauta farmacológica, es más fácil acordarse y no olvidarse de ninguna toma. Al reducirse el número de comprimidos, se consigue una reducción del coste mensual en el gasto farmacéutico.

Los pacientes no adherentes, que no cumplen con la pauta de su medicación y no toman los comprimidos que se les prescriben, presentan una menor eficacia y un mayor número de complicaciones de su enfermedad. Empeoran de su patología en lugar de ir mejorando, lo que afecta considerablemente a su calidad de vida.

Hay que tener en cuenta que los pacientes con diferentes tratamientos que deben cumplimentar son los que menos adherencia presentan y, por tanto, los peores cumplidores de su tratamiento.

Perfil del paciente

Suelen ser pacientes de edad más avanzada los que más patologías presentan tanto en número como en gravedad. Cuanto mayor es el paciente, más difícil resulta su cumplimiento terapéutico.

De ahí, la importancia de que el tratamiento cuanto más sencillo sea, también será más fácil es de cumplir.

El paciente mayor y polimedicado con patologías graves es el que más precisa de la sencillez en el tratamiento para poder llevar una correcta adherencia al mismo.

Si existe cualquier grado de deterioro cognitivo es necesario que exista supervisión externa. En esta situación, es importante la simplicidad del tratamiento.

Sencillez en la pauta

En este contexto hay que recordar que si el tratamiento prescrito está reducido en tomas y en número de comprimidos, el cumplimiento terapéutico siempre será mejor.

El paciente mayor debe ser el más incumplidor, pero no es fácil que recuerden la cantidad de comprimidos que tienen que tomar para todas las patologías que tienen. La sencillez del tratamiento es prioritaria para ellos. Esta reducción de tomas aumentará el grado de adherencia terapéutica. De esta forma, se reducirá también el riesgo de complicaciones derivadas.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Atención Primaria Margarita Pinel Monge, David González Trujillo, José Martínez Manzano y Patricia Monfort Gif, y los cardiólogos Julio Martínez Flórez y Guillermo Pinillos Francia, de Logroño, y María José Morillas Bueno y Elisabete Alzola Martínez de Antonana, y los especialistas en Medicina General Fernando Gago Gómez, José María Irizar Belandia, Rubén Ángel Cardeñosa López y José Paulino Castanedo Fuentes, de Bilbao.