En el Día Europeo de la Salud Prostática, desde la Sociedad Española de Radiología Medica (SERAM), se pone de manifiesto el alto impacto de la resonancia magnética en la detección tumores significativos de próstata. Tanto en el diagnóstico y manejo de los pacientes con sospecha de cáncer de próstata. De esta forma, enfatiza en su alto valor predictivo negativo.

Actualmente, para el diagnóstico clínico del cáncer de próstata se disponen de varias herramientas. Las mismas permiten obtener indicios de esta patología. Estas son la determinación sérica de PSA (antígeno prostático específico) y el tacto rectal. Si alguna de estas exploraciones aporta datos anómalos, la sospecha clínica de cáncer debe confirmarse histológicamente mediante la realización de una biopsia prostática. En concreto, la información generada por la RM es de gran importancia para la biopsia posterior. Esta permite redirigir la toma de muestras también hacia esas áreas específicas, catalogadas por los médicos radiólogos como sospechosas.

Detección de tumores significativos de próstata

En la actualidad, existen diversas publicaciones y guías de práctica clínica que contemplan el uso de la RM previa a una biopsia en pacientes seleccionados por sospecha de cáncer de próstata. Cabe recordar que, en el mundo occidental, el cáncer de próstata es la neoplasia no cutánea más frecuente en el varón. Esto la convierte en la segunda causa de muerte relacionada con cáncer en los hombres.

Es por ello que Daniel José López Ruiz, especialista de la SERAM insiste en el valor de la resonancia magnética en la detección de tumores significativos de próstata. “Aunque existen calculadoras de riesgo y determinaciones en suero u orina de biomarcadores para mejorar la capacidad diagnóstica, la RM sigue siendo la herramienta más utilizada en la actualidad para complementar los datos clínicos y mejorar el proceso diagnóstico en los pacientes con cáncer de próstata. Esta prueba radiológica aporta información anatómica y funcional de la próstata de una manera no invasiva. Asimismo, permite detectar un importante número de tumores prostáticos clínicamente significativos. Además, el elevado valor predictivo negativo podría ayudar a evitar biopsias innecesarias en determinados pacientes”, concluye el experto.