La restricción hepática del uso de metionina previene y revierte la obesidad. Asimismo, la resistencia a insulina y el hígado graso (esteatosis hepática). Así lo demuestra un estudio colaborativo internacional liderado desde el CIBER de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD) y la Universidad del País Vasco UPV/EHU.

Cabe recordar que la metionina es un aminoácido que participa en la síntesis de proteína. Según este trabajo, que acaba de publicarse en la revista Nature Communications, que esta impacte en estas dos patologías, obesidad y esteatosis, supone un importante desafío.

No obstante, la obesidad es un importante factor de riesgo para patologías como la esteatosis hepática metabólica (EHmet), también conocida como enfermedad del hígado graso no alcohólico. La pérdida de peso, farmacológica o quirúrgica, es efectiva para la reversión de esta enfermedad, cada vez más prevalente, y otras comorbilidades asociadas.

Metionina y el metabolismo hepático

En este camino, y al ser el hígado el centro metabólico del organismo, reprogramar el metabolismo hepático podría aportar beneficios en el estado metabólico corporal. Específicamente, la modulación del metabolismo hepático, podría considerarse reguladora del metabolismo energético del organismo. En esta línea, el descubrimiento de nuevos mecanismos subyacentes podría aportar nuevas dianas terapéuticas, según las investigadoras.

De esta forma, la investigación demuestra que la disminución en el uso hepático de metionina revierte la obesidad y las comorbilidades asociadas. En concreto, a través de la activación de la termogénesis en el tejido adiposo marrón, también conocido como grasa parda.

Por tanto, este trabajo ha permitido identificar una nueva forma de activar la grasa parda desde el hígado. En concreto, esta restricción del uso de metionina en hígado a través del silenciamiento del gen Mat1a en modelos de obesidad activa el eje hígado-tejido adiposo marrón debido al aumento de la secreción de FGF21 por el hepatocito (célula del hígado). Todo ello en un mecanismo dependiente de la activación del factor de transcripción NRF2.

Es importante señalar que la hepatoquina FGF21 es bien conocida por los beneficios que aporta en el estado metabólico del organismo, favoreciendo el consumo de lípidos, entre otros.