La tecnología está ayudando a mejorar los tratamientos médicos, a evolucionar en protocolos y a mejorar la calidad de vida de los pacientes. Por eso, alcanzar una salud digital basada en valor, en pro del bienestar del paciente, es tan importante.

Claro que, para redefinir modelos apoyados en las nuevas tecnologías, se necesita gestionar y unificar los datos claves. Sobre todo esto han hablado expertos en las VII Jornadas organizadas por la Asociación de Salud Digital (ASD), bajo el título ‘Salud Digital tras el impacto de la Covid-19’.

En concreto, se ha abordado en la primera mesa, ‘Del Volumen al Valor. Nuevas formas de organización y financiación de la atención’. Inés Gallego Camiña, subdirectora de Innovación y Calidad. OSI Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces (Osakidetza), ha sido la primera experta en tomar la voz en la mesa. Y lo ha hecho dejando claro que para ella, al hablar de valor, "no es suficiente solo con evaluar la calidad y el coste-efectividad, sino que hay que contrastar con los pacientes qué necesitan y cómo lo que hacemos impacta en su salud".

Los 6 elementos del modelo VBHC de Porter

Al abordar el concepto de la Medicina basada en el valor, Gallego ha ido a los 6 elementos de Porter. "Habla de organizaciones que trabajan en unidades de práctica integrada, donde trabajan todos los profesionales alrededor de una patología", indica.

También "se habla de resultados clínicos, de calidad de vida y de coste de la enfermedad; de avanzar hacia modelos de pago agrupados; de integrar la asistencia entre distintos centros y niveles; y de impulsar centros de excelencia".

"Y, sobre todo, con el apoyo y una capa que permita que eso sea posible, que es una plataforma tecnológica que permita la toma de decisiones", ha añadido. Todas ellas son importantes para conseguir resultados.

Cómo empezar

Marta del Olmo, directora corporativa de Atención al Paciente de los Hospitales Públicos de Quirónsalud en Madrid, ha sido la encargada de responder por dónde empezar en cuanto a los resultados de salud.

Del Olmo ha hablado sobre la experiencia en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, el Hospital Universitario General de Villalba, el Hospital Universitario Infanta Elena y el Hospital Universitario Rey Juan Carlos con el proyecto E-Res Salud.

En concreto, se basa en un programa de evaluación de resultados en salud mediante cuestionarios PROMs de medición de los resultados reportados por los pacientes. También por PREMs de medición de la experiencia vivida durante su proceso, lo que constituye la máxima expresión de su participación en su proceso asistencial. De esta forma, hay un alineamiento entre clínicos, pacientes y gestores para evaluar la salud.

"Entendimos que teníamos que trabajar bien cuáles eran los indicadores clínicos relevantes en cada uno de los procesos junto a los resultados reportados por el paciente", ha explicado. Para ello, crearon una guía para el diseño y la implementación. También incorporaron a los pacientes, con herramientas como el Portal del Paciente y la Historia Clínica Electrónica, que son "clave para la implementación". 

En la actualidad, cuentan con 19 equipos multidisciplinares formados y con más de 30 trayectorias implantadas o en fase de estudio. En total, han incluido a cerca de 19.000 pacientes en este programa. También se han generado 3.776 alertas.

Aprender de otras experiencias

El último ponente de la mesa ha sido Roberto Nuño Solinís, director de Investigación y Formación de la Fundación Gaspar Casal. El experto ha incidido en que no solo se pretende "medir la actividad y eventos del paciente, sino resultados para un potencial de mejora en el conjunto".

Para él, la transformación en práctica clínica masiva de resultados solo puede ser digital. También ambiciosa. Y todo eso pasa por aprender de aquellos países que han avanzado más.

"Estamos en un momento incipiente en el Sistema Nacional de Salud español, pero también a nivel global. Es necesario compartir y aprender de los avances de organizaciones que han apostado de forma decidida por avanzar", ha asegurado Nuño. En este sentido, ha ensalzado el valor que tiene el consorcio ICHOM para la medición de resultados.

El valor del cuidado

Nuño también ha llamado a repensar "cuál es el valor del cuidado" en una población tan envejecida.

"Tenemos un potencial enorme en términos de datos. Contamos con un océano sin explorar y creo que ya va pasando tiempo. La potencialidad de datos del SNS la tiene muy pocos, por lo que se debería hincar el diente de forma ambiciosa con políticas de open data para sacar todo el potencial y dar oportunidades de emprendimiento y generación de negocio vinculado a estos datos", ha concluido.

La moderadora de esta mesa, Marisa Merino Hernández, directora Gerente de OSI Tolosaldea en Osakidetza y vocal de la Junta Directiva de la ASD, ha señalado que se está avanzando "muchísimo" en la "atención integrada centrada en el paciente". "Pero no podemos perder el norte, hay que incorporar al paciente en toda su extensión", ha asegurado.