La Sociedad Española de Cardiología (SEC) ha analizado la enfermedad cardiovascular en la mujer, con motivo del Día Internacional que se conmemora el 8 de marzo. Según la SEC, ser mujer incrementa casi un 60 por ciento el riesgo de sufrir insuficiencia cardiaca (IC) grave tras un infarto de miocardio.

Estos datos pertenecen a un estudio del Grupo de Trabajo de Mujeres en Cardiología de la SEC, realizado con la colaboración de la Fundación IMAS y el Ministerio de Sanidad. El estudio nacional ha analizado datos de 20.262 pacientes con shock cardiogénico en una población de 340.490 pacientes con infarto de miocardio.

La patología cardiaca es la primera causa de muerte femenina en Europa y América. A pesar de ello, resulta llamativa “la escasez de datos segregados por sexo en las diferentes patologías que constituyen la enfermedad cardiovascular”, según ha destacado la SEC.

Enfermedad cardiovascular en la mujer

El 8 por ciento de las mujeres que ha sufrido un infarto de miocardio presenta shock cardiogénico, mientras que en los hombres este porcentaje es del 5,1 por ciento. Son cifras que se han mantenido entre 2003 y 2015.

Otro dato que ha resaltado la SEC ha sido que entre los pacientes con shock cardiogénico e infarto de miocardio, las mujeres son admitidas con menos frecuencia en los centros especializados. Además, experimentan una mortalidad más elevada y reciben menos tratamiento con angioplastia que los hombres.

Antonia Sambola es la coordinadora del Grupo de Trabajo de Mujeres en Cardiología de la SEC. Según ha indicado, “la incidencia de cardiopatía isquémica en la mujer podría estar infraestimada, si bien no existen datos específicos al respecto”.

“Sabemos que el infarto de miocardio está aumentando de forma gradual en las mujeres mayores de 65 años. Y la incidencia del infarto de miocardio sin obstrucción de las arterias coronarias (MINOCA) está aumentando en las mujeres menores de 60 años”.

Otra investigación ha mostrado que el riesgo de muerte en la mujer con infarto de miocardio es el doble que en los hombres (18,7 vs. 9,3 por ciento). Antonia Sambola ha explicado que “una mujer con infarto de miocardio es mucho más vulnerable que un hombre a tener insuficiencia cardiaca de novo”. La diferencia del porcentaje podría deberse, en parte, a una menor utilización de la angioplastia primaria en la mujer. Otra causa podría ser que la aparición de IC tras un infarto de miocardio es más frecuente en las mujeres que en los hombres.