El estrés físico y emocional se ha correlacionado en numerosas ocasiones en la literatura científica con la incidencia de arritmias y síndrome coronario agudo. Es por ello que algunos estudios internacionales apuntaban a la relación de los eventos deportivos con los ingresos hospitalarios por estos motivos. En concreto, en los aficionados más fervorosos. Ahora, un nuevo estudio confirma la relación entre el enfado por el fútbol y el infarto en sujetos de riesgo.

Se trata de un trabajo llevado a cabo por el Hospital Universitario Puerta del Mar (Cádiz), que se ha presentado en el Congreso SEC de la Salud Cardiovascular. En el mismo, se ha registrado un menor número de eventos cardiovasculares (infarto y angina de pecho) en sujetos de alto riesgo cuando el Cádiz Club de Fútbol gana y mayor cuando pierde.

Para el análisis, se recogieron las visitas a urgencias por dolor torácico y los ingresos por síndrome coronario agudo en función del calendario futbolístico del equipo local durante los años 2018, 2019 y 2020. En ese periodo de estudio acudieron a urgencias por este motivo más de 10.000 personas, de las que más de 2.000 ingresaron por infarto o angina.

Relación del enfado por el fútbol y el infarto en confinamiento

El primer resultado que muestra el estudio es un menor número de visitas a urgencias por dolor torácico los días en los que juega el Cádiz C.F. Asimismo, los días en los que sufre una derrota de visitante, estas visitas aumentan. En cuanto a los ingresos por cardiopatía isquémica, aumentan los días en los que el Cádiz C.F pierde de local, mientras que disminuyen los días que gana fuera de casa.

El estudio también refleja la relación del enfado por el fútbol y el infarto en confinamiento. De esta forma, cuando no se podía asistir al estadio, aumentó el número de atenciones en urgencias los días en los que el equipo local perdía de visitante. Por otra parte, se redujo el número de visitas aquellos días en los que ganaba de local. En cuanto a los ingresos, tras el confinamiento disminuyeron cuando el equipo perdía de local, de forma contraria a lo observado antes de la pandemia.

Por último, cabe destacar que antes del confinamiento se observó un menor número de infartos de miocardio con elevación del segmento ST (IAMCEST) los días de fútbol. Esto ocurrió a expensas de una mayor cantidad de infartos de miocardio sin elevación del segmento ST (IAMSEST). Sin embargo, tras el confinamiento se encontró la respuesta inversa en los ingresos por IAMSEST (y angor inestable), con un menor número los días de partido.