La SECA apoya una auditoría independiente. La Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA) ha mostrado su apoyo a realizar una auditoría independiente sobre la respuesta en España ante la pandemia de COVID-19. Con el objetivo de “aprender y mejorar”, la SECA respalda la intención plasmada por 20 científicos en un artículo de la revista The Lancet.

La entidad presidida por Inmaculada Mediavilla ha indicado en un comunicado que comparte “con los autores del artículo, con otras sociedades científicas, otros interlocutores y medios de comunicación la necesidad de realizar una auditoría independiente sobre la respuesta en España ante la pandemia”.

La SECA apoya una auditoría independiente

La propia SECA se ha ofrecido como sociedad científica dedicada a promover el análisis y la mejora, para colaborar en la metodología de la evaluación. La idea es garantizar el rigor científico-técnico del proceso y su independencia, según ha informado en un comunicado.

El artículo de The Lancet ha analizado las “posibles explicaciones” a la mala situación de España frente al COVID-19 pese a la fortaleza de su sistema sanitario. Por un lado, ha apuntado a la “falta de preparación para la pandemia”, en referencia a los sistemas de vigilancia deficientes, la escasa capacidad para realizar pruebas de PCR y escasez de equipo de protección personal y de cuidados críticos.

El artículo de The Lancet

Por otra parte, también ha hablado de “una reacción tardía de las autoridades centrales y regionales, así como lentitud en los procesos de adopción de decisiones”. Otros aspectos que suponen un empeoramiento de la situación han sido:

  1. Los altos niveles de movilidad y migración de la población.
  2. La escasa coordinación entre las autoridades centrales y regionales.
  3. La falta de asesoramiento científico.
  4. El envejecimiento de la población.
  5. Los grupos vulnerables que sufren desigualdades sanitarias y sociales.
  6. La falta de preparación en las residencias.

 

El apoyo de la SECA a una auditoría independiente se basa también en la necesidad de tener una visión general de la situación. El artículo de The Lancet, por ejemplo, ha indicado que todos estas carencias y problemas han aumentado “por los efectos de un decenio de austeridad que había agotado el personal sanitario”. Estos recortes también han supuesto una disminución de “la capacidad de la salud pública y del sistema de salud”.”

Para mejorar, los autores han propuesto “hacer una evaluación exhaustiva de los sistemas de atención sanitaria y social”. El objetivo es “preparar al país para nuevas oleadas de COVID-19 o futuras pandemias, así como identificar los puntos débiles y fuertes y las lecciones aprendidas”.

En concreto, es necesario realizar “una evaluación independiente e imparcial” en tres áreas: gobernanza y toma de decisiones, asesoramiento científico y técnico, y capacidad operativa. También deben tenerse en cuenta las circunstancias sociales y económicas que han contribuido a aumentar la vulnerabilidad de España, incluido el aumento de las desigualdades.

En este sentido, los autores del artículo publicado en The Lancet han defendido la revisión y el refuerzo de diversas estructuras administrativas sanitarias:

  1. Las funciones de salud pública.
  2. El liderazgo y la gobernanza.
  3. La financiación.
  4. La fuerza de trabajo sanitaria y social.
  5. Los sistemas de información sanitaria.
  6. La prestación de servicios.
  7. El acceso al diagnóstico y el tratamiento.
  8. La investigación científica y la experiencia.
  9. Los valores de las personas, las comunidades y los grupos vulnerables.