La Sociedad Española de Diabetes (SED) ha recordado que la vacuna frente a la COVID-19 resulta “esencial” para personas con diabetes mellitus. Según Alfredo Michán Doña, del Hospital Universitario de Jerez, cuando las personas con diabetes desarrollan la infección por SARS-CoV-2, tienen mayor riesgo de padecer COVID grave. Estos pacientes presentan más complicaciones serias, se duplica el riesgo de ingreso en UCI y se triplica el número de fallecimientos.

Asimismo, estudios realizados durante los últimos meses han revelado que la hiperglucemia realizada en los pacientes que ingresan por esta infección, independientemente de la existencia de diabetes o no, es un importante factor pronóstico.

Por tanto, esta sociedad científica ha señalado que la vacuna es “el mejor remedio” para afrontar la pandemia. “Ninguna otra medida sanitaria ha salvado más vidas en la historia de la Medicina que la vacunación. Se considera una excelente medida de salud pública la posibilidad de contar con vacunas para la COVID-19”, han dicho desde la sociedad científica que preside Antonio Pérez.

Desarrollo de la vacuna COVID-19

Desde la SED han defendido el proceso de investigación y aprobación de las nuevas vacunas. “Cualquier vacuna o fármaco debe seguir un estricto programa de investigación para emplearse en la Comunidad Europea. Este proceso es básico y clínico, con varias fases que incluyen en su proceso final grandes ensayos clínicos en la fase 3 en decenas de miles de personas que garantizan su eficacia y su seguridad”.

En estos estudios de la vacuna para el SARS-CoV-2 se han incluido expresamente personas con diabetes, además de enfermedad pulmonar crónica, enfermedad cardiaca significativa, obesidad grave o enfermedades hepáticas.

Respecto a los plazos, la Sociedad Española de Diabetes ha destacado “una conjunción de múltiples circunstancias excepcionales favorables”. Así, ha reseñado la rápida secuenciación del genoma del virus, la alta prevalencia de la enfermedad, la gestión en paralelo de varias fases del desarrollo de las vacunas. También ha recordado que la producción de las vacunas comenzó mientras los ensayos clínicos estaban en marcha.

Posibles efectos advesos

La Sociedad Española de Diabetes, asimismo, ha comentado que “las vacunas, como cualquier otro fármaco, no son inocuas”. En cualquier caso, sus ventajas “superan con creces los riesgos de su administración”. Los efectos secundarios habituales en las vacunas COVID-19 son dolor e inflamación en el lugar de inyección, cansancio, dolor muscular y articular. También cefalea y discreto aumento de tamaño de los ganglios cercanos al sitio de punción.

Finalmente, una vez vacunada la población, se deben mantener las medidas de seguridad para evitar la difusión del virus. Por tanto, es necesario seguir practicando el lavado de manos, la distancia de seguridad, el empleo de las mascarillas, etc.

En la actualidad, el principal criterio para la vacunación es la edad.  “Existe evidencia de que los adultos de cualquier edad con ciertas condiciones de salud, que incluyen la diabetes, tienen mayor riesgo de presentar COVID-19 grave”. En el Reino Unido tienen prioridad también los adultos potencialmente vulnerables, independientemente de su edad. En este grupo se incluyen alos pacientes con cáncer o con diabetes.