La Sociedad Española de Epidemiología (SEE) ha elaborado una nueva guía sobre la viruela del mono. En esta ocasión, el objetivo es responder a las dudas más frecuentes facilitar a la población las herramientas para su prevención. Para ello, recoge la evidencia científica disponible hasta el momento sobre la enfermedad, sobre cómo prevenir nuevos casos y sobre la estrategia de vacunación.

Cabe recordar que esta guía se suma a otra recientemente lanzada por la SEE. En la misma se abordaba el control de la viruela del mono y otras enfermedades transmisibles desde un enfoque que evite el estigma y la discriminación.

Como se matiza en la guía sobre la viruela del mono, esta patología no se propaga fácilmente entre las personas. De hecho, el contagio se produce a través del contacto cercano con piel infectada, fluidos corporales. También a través de gotas respiratorias de una persona infectada con la que se mantienen relaciones sexuales o en otras situaciones de contacto físico continuado y prolongado. Igualmente, por contacto con objetos contaminados como ropa de cama, vendajes, platos, etc.

Mensajes claves de la guía sobre la viruela del mono

Uno de los aspectos clave recogidos en esta guía es que los epidemiólogos apuntan que los casos del brote actual están siendo más leves que los descritos en África Occidental. No obstante, apenas están generando ingresos hospitalarios. Sin embargo, recuerdan, las lesiones en la piel y las mucosas sí resultan muy molestas. Es por ello que no se recomienda la vacunación contra la viruela del mono para la población general, ya que el riesgo se considera bajo.

En cambio, sí se recomienda la vacunación preexposición de las personas menores de 45 años que mantienen prácticas sexuales de alto riesgo. También se recomienda a personas con riesgo ocupacional como personal sanitario que atiende a personas con prácticas de alto riesgo. Asimismo, a personal de laboratorio que maneja muestras potencialmente contaminadas.

Respecto a si la vacuna puede prevenir o modificar la viruela del mono cuando se administra una vez que se ha producido la exposición al virus, los estudios son escasos. De acuerdo con los expertos, es poco probable que la vacunación posexposición evite completamente la enfermedad, si bien sí podría modificar la gravedad de la misma. 

El uso de esta vacuna, según la Sociedad Española de Epidemiología, es seguro. Así, sus efectos secundarios se asemejan al de otras vacunas, pudiendo causar cefaleas, náuseas, dolor muscular, astenia o dolor en la zona del pinchazo.

Hay que recordar que las investigaciones realizadas hasta el momento llegan a la conclusión de que la vacuna contra la viruela puede proteger a las personas contra la viruela del mono por la similitud de ambos virus. Los anticuerpos producidos contra el virus de la viruela protegen también contra la viruela del mono. En España se vacunó contra la viruela hasta 1979 y se administraba a la edad de 20 meses.