La aparición de nuevas figuras profesionales como el rastreador y el aumento de la cobertura vacunal en tiempo récord son dos de los hitos de la gestión de la pandemia. Así se ha puesto de manifiesto durante la segunda jornada de la Reunión Anual de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE).

A este respecto intervino Pere Godoy, expresidente de la SEE y profesor titular de medicina preventiva en la Universidad de Lleida. “Seguramente nos falta dimensión temporal y distancia para comprender todo lo que hemos aprendido desde el punto de vista profesional, político y social”, insistía.

El experto ha insistido en que en el último año y medio de pandemia se han llevado a cabo acciones “muy relevantes” desde el punto de vista epidemiológico. Pese a que en el momento del estallido de la pandemia la vigilancia epidemiológica se encontraba “muy debilitada” y a que la crisis de la COVID-19 sobrepasó todas las predicciones, el expresidente de la SEE considera que de ella se pueden extraer numerosas enseñanzas.

Consolidar la figura del rastreador

Entre los retos que afrontar en un futuro no muy lejano, Godoy ha señalado la necesidad de que la figura del rastreador se consolide. De esta forma, el  rastreador debe también controlar otras enfermedades como las de transmisión sexual o la tuberculosis.

La conveniencia de reivindicar la Salud Pública y la consecución de nuevos recursos para la vigilancia epidemiológica han sido otras de las demandas de los expertos. Asimismo, han afirmado que ante crisis de esta envergadura y en un mundo globalizado, las respuestas tienen que ser también globales.

También se han expuesto diferentes recomendaciones realizadas a los diferentes países en materia de COVID-19. En concreto, los epidemiólogos han instado a las regiones más ricas a donar 1.000 millones de vacunas a los países más vulnerables. Además, creen conveniente una mayor financiación y la reorganización de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por otro lado, han aconsejado contar con stock suficiente (mascarillas, test, material sanitario…) para una respuesta de emergencia ágil. También realizar una apuesta por el desarrollo digital del Sistema Nacional de Salud (SNS).